El Capitán don Alonso de Alba, Alguacil Mayor de la provincia de Jalapa, albacea del difunto don Juan de Quiñones, afirma que dicho difunto le vendió a don José de Amacosta, una casa en solar propio sin techar, la cual linda al sur con la Calle Nueva, al oriente con solar y paredes que fueron de María de Acosta, al norte con solar de la Cofradía de las Animas Benditas de este pueblo y al poniente con solar de doña Juana Núñez, dicha venta se realizó en la cantidad de 600 pesos, con réditos a pagar del 5% a favor de censo y gravamen de la Cofradía de las Benditas Ánimas de la Santa Iglesia Mayor de este pueblo.
Don Joaquín Cardeña, vecino de este pueblo de Jalapa, con poder especial que le otorgó don José de Amacosta, vecino de la Ciudad de Puebla, vende al Bachiller don Antonio Álvarez de Guzmán, Clérigo, Presbítero Domiciliario del Obispado de la Puebla de los Ángeles y vecino de este pueblo, una casa y solar que mide 17 varas de frente, la cual linda al sur con la Calle Nueva, casa y solar del citado don José de Amacosta y casa y solar que fueron de don Alonso Fernández, que hoy pertenece a don Manuel Bañares, al oriente con solar que fue de María de Acosta y que hoy es de los herederos doña Ana María de Iglesias, al poniente con solar que fue de Juan Camacho y que hoy es casa de doña Juana Núñez, en la cantidad de 600 pesos de oro común, con réditos del 5%, donde el comprador pagara solo 200 pesos de contado restando 100 pesos que serán a favor de la Cofradía de las Ánimas del Purgatorio de esta parroquia, realizándose el reconocimiento de un pago de 30 pesos anuales al mayordomo don Juan de Quiñones.