Antonio de Aguilar, vecino del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de Antonio de Aguilar y Gregoria de los Reyes, próximo a casarse con doña Antonia Venancia Domínguez, hija legítima de los difuntos don Antonio Domínguez y de doña Antonia de Acosta, para cumplir su palabra en atención a que el otorgante esta para irse de viaje a México, otorga poder especial a don Carlos José Garzón, vecino del pueblo de Jalapa, para que se haga cargo de justificar dicha partida y se presente ante el Arzobispo y de razón de su viaje.
Juan Ortiz, natural y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo de Gregorio Ortiz, difunto, y de Eugenia María Ramírez, realiza su testamento en donde declara tener 40 cabezas de ganado vacuno, 2 bueyes, 4 caballos y una pollina, así mismo la casa de su morada, 5 mulas aparejadas y una sementera de maíz con una cuartilla sembradura en tierras de Domingo de Ochoa, a quien paga 20 reales por su renta. Esta casado con María Guadalupe García con quien procreó a María Prudencia casada con Antonio de Aguilar. Nombra como albacea a su esposa y como heredera universal a su hija.
María Simona, con licencia expresa de su esposo Juan Cipriano Romero, vecinos de Jalapa, vende a Mariana de Aguilar, doncella e hija legítima de Antonio de Aguilar y Bárbara Rodríguez, vecinos de Trapiche del Rosario, un pedazo de solar que mide 13 varas de frente y 45 de fondo, linda al poniente con calle que va para la loma del Zapote y Alameda, por el norte con solar de los Arrieta, al oriente con solar de Laureano de Jesús y al sur con solar de la vendedora; dicha venta la hace en 52 pesos.
Antonio de [Aguilar] se obliga de dar y pagar a Antonio de Aborruza 108 ducados de Castilla, los cuales son en razón que el susodicho le ha dado.\n
[Antonio] de Aguilar otorga poder general a Pedro [Valdez], vecino de la Veracruz.
Antonio de Aguilar, vecino del pueblo de Orizaba, se obliga de pagar a Juan Fernández, arriero, estante en el río de Alvarado, 50 pesos de oro común, los cuales son por razón de dos cargas de cacao de Guasacualco [Coatzacoalcos] que del susodicho confesó haber recibido compradas.
Antonio de Aguilar se obliga de pagar a Luis Muñoz Bravo, 100 ducados de Castilla de 11 reales cada uno, los cuales son por razón de 100 fanegas de maíz que el susodicho recibió compradas.
Antonio de Aguilar otorga poder general a Álvaro de Lara.
Domingo Francisco, vecino de esta villa de Córdoba, declara que está casado con Antonia de Aguilar, hija legítima de Antonio de Aguilar y María [roto], vecinos que fueron del pueblo de Orizaba, y cuando contrajeron matrimonio le mandaron algunos bienes que en la presente fecha recibe de Micaela de Aguilar tía de su esposa, en razón de lo anterior otorga que recibe de la dicha su tía por bienes dotales los artículos y menajes de casa que se mencionan en la escritura, que juntos suman la cantidad de 303 pesos y un tomín. Por su parte, el otorgante confiesa que por honra y virginidad de dicha su esposa le manda en arras propter nuptias 2 000 pesos de oro común, por lo que se obliga a tener seguros y conservados sobre su persona.
Sans titreGregoria de los Reyes, viuda y albacea de Antonio de Aguilar, junto con Nicolás Montero, esposo de su hija Ana María y demás herederos del difunto Aguilar, otorgan poder general a don Diego Santos de Ávila, Procurador de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.