Don Ignacio Javier de Urrutia, vecino de España y residente en este pueblo de Jalapa, con poder para testar otorgado por su hermano don Matías Francisco de Urrutia, realiza su testamento en el que nombra como albacea al otorgante y como herederos a sus padres don José Sebastián de Urrutia y doña Ángela María de Landaburu, y por muerte o ausencia de éstos, su mencionado hermano y a su hermana doña Josefa Venancia de Urrutia, mujer de don Domingo de Alzaga, vecinos del puerto de Santa María.
El Capitán Rodrigo Antonio de Neira y Quiroga, vecino de la Ciudad de México y residente del pueblo de Jalapa, debe y se obliga pagar a don Francisco Ignacio de Herrasti, don Matías Francisco de Urrutia y don Ignacio Javier de Urrutia, residentes del mismo pueblo, la cantidad de 101, 056 pesos y 5 y medio reales, cuyo pago realizará en 2 partes; el primero de 50, 000 pesos dentro del lapso de 8 meses y el resto los 51, 056 pesos, 51 y medio reales, del mes de abril a mayo del mismo año de 1771.
Don Matías Francisco de Urrutia, natural de la Villa de Durango Señorío de Vizcaya en los dominios de España y residente en este pueblo de Jalapa, hijo de don José Sebastián de Urrutia y de doña Ángela María de Landaburu, otorga poder para testar a su hermano don Ignacio Javier de Urrutia, a quien nombra también albacea. Declara ser soltero. Nombra como herederos universales a sus padres.