Don Alonso de Alba, natural de la Ciudad de Medina Sidonia, Obispado de Cádiz y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo de don Fernando Alonso de Alba y de doña Ana Bernal y Lozano, otorga poder para testar y nombra como albaceas y tutores de sus hijos a su esposa doña Ignacia Montañés de la Cueva y a su yerno don Francisco Ignacio de Herrasti. Declara es casado con dicha doña Ignacia, con quien ha procreado a doña María Ignacia de Alba, casada con don Francisco Ignacio de Herrasti; Fray Francisco de Alba, Sacerdote Religioso Profeso de N.P. San Francisco; don José de Alba, soltero; don Fray Francisco de Alba, Religioso Profeso de N. P. San Francisco en el Convento de la Cruz de Querétaro; doña Josefa de Alba, casada con Felipe Santiago de Basterra; doña Juana Manuela de Alba, doncella; don José Manuel de Alba, soltero; doña Gertrudis de Alba, casada con don Juan Ángel de Vicuña; don Juan Felipe de Alba; doña Ana María de Alba, doncella; don Pedro de Alba. Nombra como herederos a sus hijos.
Don Felipe Santiago Basterra, del Comercio de España y residente en Jalapa, junto con su esposa doña Josefa de Alba, hija del difunto Alonso de Alba y de doña Ignacia Montañés de la Cueva, dijo que se le asignó a su esposa la cantidad de 6, 363 pesos 2 ½ reales, incluyendo los 1, 000 pesos 2 reales que en alhajas y ropa de uso recibió antes de casarse y el resto lo recibió de manos de don Francisco Ignacio de Herrasti, albacea de su padre, por lo que otorga recibo, carta de pago y finiquito, dando por libre el albaceazgo de dicho Herrasti.
Don Felipe Santiago de Basterra, vecino de Cádiz y residente en este pueblo de Jalapa, quien contrajo matrimonio con doña Josefa de Alba, hija del Capitán Alguacil Mayor de este pueblo el don Alonso de Alba y de doña Ignacia Montañés de la Cueva, otorga y promete a su legitima esposa doña Josefa en virtud de su honra, virginidad y limpieza la cantidad de 2, 600 pesos de oro por concepto de dote, cantidad que se obliga el otorgante a tener en su poder.
Don Felipe Santiago de Basterra, vecino de España, otorga poder especial a don Santiago Barguiarena, vecino de la Ciudad de los Ángeles, para que cobre a don Andrés de Mugarra, vecino de dicha ciudad, la cantidad de 1, 159 pesos 4 y medio reales que le debe de un pagaré.
Doña María Ignacia de Alba, vecina de esta Villa, viuda y albacea de su difunto marido don Francisco Ignacio de Herrasti, dijo que por cuanto su marido fue albacea de don Ignacio Xavier de Urrutia y Landaburu, difunto, según poder para testar que le otorgó en esta Villa el 11 de Noviembre de 1784; Herrasti nunca tuvo tiempo de otorgar el testamento de don Ignacio Xavier de Urrutia, de tal manera que por la presente otorga, como albacea de dicho su marido, el testamento del expresado Urrutia en virtud del poder que le confirió, por lo que declara que el mencionado Urrutia falleció el 10 de abril de 1790 y fue sepultado en esta parroquia. Declara que una de las últimas voluntades del difunto fue fundar una capellanía colativa de 40 misas rezadas al año sin señalamiento de altar ni iglesia, con el principal de 5 000 pesos, cuyos capellanes y patrones habían de ser hijos legítimos de don Domingo de Lexaburu y Aleiaga y de doña Josefa de Urrutia y Landaburu, su mujer, vecinos de Cádiz, y sobrinos de dicho don Ignacio Xavier de Urrutia; y por falta de éstos a don Manuel de Herrasti, presbítero, ahijado del mismo don Ignacio Xavier; y por muerte de éste a don Mariano y a don Joaquín de Herrasti, hijos de la otorgante y de dicho Francisco Ignacio de Herrasti, y por la falta de éstos a los demás descendientes de don Francisco Ignacio de Herrasti y de dicha la otorgante, pero no habiendo ninguno de los mencionados, le corresponde a los hijos de doña Josefa de Alba y don Felipe Basterra, y por falta de éstos a los hijos de doña Juana de Alba y de don José Miguel de Iriarte, ambas familias residentes en Cádiz, y ambas mujeres hermanas de la otorgante, cuya capellanía ha sido fundada desde el 7 de noviembre de 1794. Por otro lado, fue la última de voluntad de Urrutia nombrar como heredero universal a Francisco Ignacio de Herrasti.