Doña María Antonia Vivanco, vecina de Jalapa, se obliga a tener en depósito irregular por 5 años contados a partir de hoy, 100 pesos, parte de los 300 pesos que legó doña Ignacia Montañés de la Cueva a la Cofradía de San José de la Laguna, hipotecando para seguridad de su pago, una casa de paredes que labró en sitio que compró de doña Blasina Vázquez y Ana Vázquez, que linda al oriente con la calle que de las esquinas de Lamasón y Sabino baja para La Alameda y tenería y del otro lado con casa don Jorge Amaya, al sur con casa de doña María Carcaño, alías Becerra, al poniente con solar de los herederos de María Vázquez y por el sur con casa de Diego de Vargas.
Blasina Vázquez, mujer de don Diego de Vargas, y Ana Vázquez, mujer de don Jorge de Amaya, vecinas de este pueblo de Jalapa, con licencia expresa de sus citados maridos, venden a doña María Antonia Vivanco, vecina de este pueblo, un pedazo de solar que mide 15 y media varas de frente y 22 varas de fondo, el cual linda al oriente con casa de Francisco Landa en la calle que baja de las esquinas de las casas de don Antonio Lamazon y la de José Sabino por la Alameda y la Tenería de don José de Ugarte, al poniente con casa de don Miguel de la Vega, al norte con casa y solar de Diego de Vargas y al sur con solar que fue de Faustino Vázquez y que ahora lo es de don María Carcaño, en la cantidad de 62 pesos de oro común.
Don José Sanchinel, vecino de Jalapa, dijo que usando del poder que tiene conferido de doña María Josefa Palacios, vende a María Jacinta Flores, mujer de Gregorio Moral, unas casas ubicadas en el callejón que llaman de Jorge de Amaya, de 15 ½ varas de frente y 22 de fondo, hacen frente con casas de Jorge Amaya, al norte lindan con casa de Diego de Vargas, al fondo con solar de la casa de los Vásquez y al sur con casa de María Carcaño, alías Becerra, dicha propiedad heredó María Josefa Palacios de su madre María Antonia Vivanco. La venta se hace en 400 pesos pagados de contado.
Doña María Josefa Palacios, mujer de don José de Silva, residentes en Jalapa, otorga poder a don José Sanchinel, para que en su representación pueda vender de contado o fiado, al precio que le parezca, unas casas que labró en solar propio su madre doña María Antonia Vivanco, ubicadas en el Callejón de Jorge Amaya, entre la casa de Diego de Vargas y la de doña María Carcaño, alias “Becerra” declarando sus linderos, censos y gravámenes que tuviere, de la cual entregue las escrituras correspondientes.