Don Luis Antonio Ortiz de Zárate, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial al Licenciado Miguel de Miranda, Clérigo, Presbítero Domiciliario del obispado de México y vecino del pueblo de Apan, para que imponga a censo redimible sobre su Tenería, situada en el barrio de la Laguna, la cantidad de 500 pesos, que debe a don Francisco González, vecino del mismo pueblo, mismos que se obliga a pagar con réditos del 5%, a favor del prestador.
Don Adrián Fayette, natural del pueblo de Estibaus, obispado de Daggs, en los Reinos de Francia y residente en Jalapa, hijo legítimo de don Hernando Fayette y doña Margarita de Molea, difuntos, otorga su testamento donde nombra como albacea a don Francisco Fayette, su hermano, residente en esta Nueva España; a don Miguel de Miranda, residente en Jalapa, a don Juan Santiago Lobo, quien navega con él para España, a don Juan Ignacio de Vértiz, residente en Pamplona, Reino de Navarra, y como herederos universales a sus hermanos carnales de padre y madre.
Sebastiana Osorio, de esta vecindad, viuda de Miguel Miranda, maestre de sastre que fue en esta Villa, se obliga a pagar a don Fernando González Pacheco, de este comercio y vecindad, 428 pesos, cantidad que su difunto marido le quedó a deber por concepto de géneros que de su almacén le suministró, abonándole un peso mensual, y para la seguridad de la deuda hipoteca una casa ubicada es extramuros de esta Villa, en el Barrio de los Berros, la que construyó su marido en terreno perteneciente a la Cofradía de la Pura y Limpia, a quien se le paga renta por el piso.
Don Francisco González, hijo legítimo de los difuntos don Manuel González y doña Catarina de Contreras, natural de la Ciudad de Toro de Castilla la Vieja, vecino del pueblo de Apan, Arzobispo de México y residente del pueblo de Jalapa, viudo de doña Gertrudis de Miranda, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea a don Miguel de Miranda, su hermano, y como heredera a María Micaela González, su hija legítima.