Francisco de Oliva, español, natural del pueblo y cabecera del pueblo de San Mateo de Naolinco, jurisdicción de Jalapa, casado en primeras nupcias con la difunta Ursula Serafín, y en segundas nupcias con Mariana de Guevara, realiza su testamento, en el cual nombra su albacea a su citada segunda esposa y como herederos a Francisco, José, Mariano, Juan, Antonia, Mariana y Nicolás sus hijos legítimos.
Doña Mariana de Guevara, vecina de esta Villa, mujer legítima de don Manuel de Ochoa, de quien tiene licencia expresa, dijo que por cuanto don Juan José de Larrio, vecino y del comercio de Cádiz, le dio y confirió su poder en dicha ciudad a los 7 de abril de 1802, para que deduzca los derechos que le correspondan sobre la cantidad de 800 pesos que erogó en la fábrica de la casa que se labró en solar que heredó dicho su marido de su difunto padre, del que hizo sesión el expresado Larrio en la otorgante, y con facultad de poderlo sustituir, lo sustituye en don Félix Teixa de Senande, Oficial de la Dirección General de la Real Renta de Tabaco de la Ciudad de México y Secretario del Montepío.
Doña Mariana de Guevara, vecina de la Villa de Xalapa, viuda y albacea de don Luis Antonio Ortiz de Zárate, tutora y curadora ad bona y tenedora de las personas y bienes de sus hijos menores y de los hijos de su primera mujer doña Rosalía de Acosta, otorga poder general a don Francisco Javier de Olartegochea, de esta vecindad, para que como herederos de don Manuel Eugenio de Acosta cobre todas las cantidades que como tales herederos se les deban y debieren, así también para que administre los bienes de la testamentaria y los represente en todos sus pleitos, causas y negocios.
Don Luis Antonio Ortiz de Zárate, vecino de Jalapa, dijo que tiene tratado contraer matrimonio el 28 de este mes con doña Mariana de Guevara, vecina de Jalapa, a quien por su honra, virginidad y limpieza le manda en arras propter nuptias o por donación irrevocable la cantidad de 1, 000 pesos de oro común, mismos que se obliga a tener como caudal de su mujer y en caso de que ésta falleciese sin dejar hijos o el matrimonio fuese disuelto, los devolverá a la citada Mariana o a quien en su lugar hubiere.
Doña Mariana de Guevara, vecina de esta Villa, mujer legítima de don Manuel de Ochoa, ausente de su compañía y sin saber de su paradero, otorga poder especial a don Félix Teixa de Senande, Oficial de la Dirección General de la Real Renta de Tabaco en la Capital de México, para que la demande y defienda en todas sus causas, pleitos y negocios civiles y criminales que tenga, en especial se presente en el Juzgado General de Intestados y logre la recuperación de su casa que le fue secuestrada por fianza que otorgó su citado marido a favor de don Francisco Flores, vecino de esta Villa, estando de Subdelegado de Jalacingo, por intestado de don Luis Villens, de aquella vecindad.