Tomasa María Sánchez, viuda de Juan Fernández Becerra y vecina del pueblo de Jalapa, vende a doña María Carcaño, vecina del mismo pueblo, un pedazo de solar de 16 varas, el cual linda al oriente con la casa de Jorge de Amaya, al sur con casa de Nicolás de Arrieta, al poniente con solar de María Vázquez y al norte con solar de los herederos de Salvador Vázquez, en la cantidad de 64 pesos.
Antonio Camacho, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga que vende a Catarina de Guevara y Mafara, mujer de Nicolás José Salvo Martínez, un solar con 18 varas y 3 cuartas de frente que lo hace al norte por donde linda con la calle de la tenería de Mafara, y 70 de fondo que corre de norte a sur por donde linda con tierras de la Virgen, por el costado del poniente linda con solares de Francisco de Sanda y Jorge de Amaya y por el oriente con solar suyo, lo vende en 27 pesos 4 reales.
Don Pedro Miguel Martínez, vecino de esta Villa de Xalapa, otorga que vende a don Juan Manuel Rodríguez, maestro albañil, un pedazo de solar en el barrio que llaman de Los Berros, callejón de la tenería antigua de Mafara, con frente y fondo que consta en escritura de su adquisición, linda al norte con dicho callejón de la tenería de Mafara, al oriente con tierras de la cofradía de la Concepción, por el fondo al sur con solar de la casa del difunto Jorge de Amaya y al poniente con solar de Antonio Gil; propiedad que el otorgante señala compró de José Miguel de Sanda, el 2 de junio de 1777, y hoy vende en 80 pesos.
Ambrosio José Ortiz, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Jorge Amaya, de la misma vecindad, una casita de madera y tejas, cuyo sitio tiene 8 ½ varas de frente y 26 de fondo, al poniente linda con el callejón que llaman de San José en el barrio de los Mafara, lindando dicho callejón en medio, con casa de María Bacerra, y por los costados de norte, sur, y espalda al oriente con casa y solar del comprador, cuya propiedad la heredó de su difunta hija Brígida Josefa Ortiz, en quien recayó por fallecimiento de su madre Ana de Rojas. La venta se hace en 60 pesos.
Doña María Josefa Palacios, mujer de don José de Silva, residentes en Jalapa, otorga poder a don José Sanchinel, para que en su representación pueda vender de contado o fiado, al precio que le parezca, unas casas que labró en solar propio su madre doña María Antonia Vivanco, ubicadas en el Callejón de Jorge Amaya, entre la casa de Diego de Vargas y la de doña María Carcaño, alias “Becerra” declarando sus linderos, censos y gravámenes que tuviere, de la cual entregue las escrituras correspondientes.
Don Jorge de Amaya y doña María de Zárate, viuda de don Juan Garcés, vecinos de Jalapa, con poder para testar del difunto, proceden a hacer su testamento, en el cual se le otorga poder para testar a la citada María Zárate, y nombramiento de albacea testamentaria en compañía del mencionado Jorge Amaya; asimismo la nombra heredera universal única.
Don Jorge de Amaya, vecino y del comercio de Jalapa, otorga que debe a don Carlos Díaz y Herrero, del Comercio de España, la cantidad de 511 pesos y 4 reales, por lo que se obliga a pagarlos y satisfacerlos en todo el mes de marzo del año próximo de 1785 en reales efectivos de moneda usual y corriente bien y llanamente y sin pleito alguno, y para el seguro pago de esta deuda, hipoteca una casa ubicada en la calle de San Francisco de Paula que baja hacia el sur para el plan de Los Berros.
José Miguel de Sanda, vecino de Jalapa, otorga que vende a don Pedro Martínez, un solar en el barrio que llaman de Los Berros, con 20 varas de frente y 50 de fondo, que al oriente linda con tierras de la cofradía de la Concepción, al sur con tierras de Jorge de Amaya, al poniente con tierras de Antonio Gil y al norte con la calle que va hacia Los Berros, propiedad que heredó de su padre Francisco de Sanda. La venta se hace 18 pesos de oro común.
Doña María Antonia Ladrón de Guevara, natural del pueblo de Naolinco y vecina de esta Villa de Xalapa, hija de los difuntos don Ignacio Ladrón de Guevara y doña María de Jesús de Acosta, otorga poder para testar a su pariente inmediato el Presbítero José Mariano Rosado. Declara fue casada con Jorge de Amaya, difunto, de quien le quedó una hija nombrada Juana Josefa Amaya, de 13 años de edad. Nombra como universal heredera a su única hija.
Don Juan Garcés, natural de Cartagena de Levante y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Miguel Garcés y de doña Rosalía Muñoz, casado con doña María de Zárate, a quien le otorga poder para testar para que después de su fallecimiento haga y ordene su testamento en la forma en que le tiene comunicado; asimismo la nombra su albacea testamentaria junto con don Jorge de Amaya y como heredera universal nombra a su citada esposa.