Doña Luisa Ponce de León, viuda del Capitán Don Juan de Sámano y Quiñones, su albacea, tutora y curadora de su hijo menor Don Carlos de Sámano y Quiñones, dio su poder cumplido a Don José Salinas, vecino de Jalapa, que de presente hace viaje a la ciudad de México, para que representando su persona parezca ante cualesquier jueces de Su Majestad y en los pleitos que estuvieren pendientes contra los bienes de su finado esposo, y haga los pedimentos, demandas, contestaciones, informaciones y dé los papeles, recaudos y escrituras que convengan; especialmente, de los herederos del Contador Blas de Pedroza, en cuyo poder estaban unos títulos de casas y tierras que le pertenecen. Asimismo, para que cobre los pesos de oro y demás bienes raíces y muebles que le pertenezcan, y para que pueda vender un esclavo negro nombrado Mateo Congo, de más de 30 años de edad que tiene en la ciudad de México. Y por cuanto el Lic. Don Alvaro de Sámano y Quiñones, hermano de su marido, dio poder a Luis de Tovar Godínez para que hiciese testamento, en este revoca una donación que le hizo a su esposo, según ha tenido noticia, como madre y tutora de Don Carlos de Sámano y Quiñones, sucesor en los derechos de su padre, dio este poder al dicho Don José Salinas para que la represente en dicho testamento.
El Lic. Pedro de Irala, presbítero, cura beneficiado de este partido de Jalapa, por Su Majestad, vende a Lázaro de Rivera, cirujano, vecino de Jalapa, un negro esclavo nombrado Mateo, de nación Angola, que tendrá 24 años de edad, el cual hubo con otros esclavos del Capitán Manuel Alfonso Faiscas,en la nueva ciudad de Veracruz, libre de empeño, hipoteca y enajenación, asegurándole de no haberle conocido tacha de borracho, ladrón, huidor, ni ninguna enfermedad, en el tiempo que lo ha poseído, por el precio de 300 pesos de oro común.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, vende a Cristóbal de Lozana Salazar, de la misma vecindad, un negro llamado Mateo, bozal, de tierra Congo, de 14 años de edad, recién venido de Guinea, sin asegurarlo de ninguna enfermedad pública o secreta, por el precio de 300 pesos de oro común.
Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Luis o al capitán Francisco Díaz Pimienta, mercader de negros, 300 pesos de oro común, precio de un negro llamado Mateo, de tierra Congo, para fin del mes de abril de 1617, todos juntos en una paga.
Manuel de Faría, mercader de negros, residente al presente en este pueblo, vende a Melchor de los Reyes, vecino de Jalapa, un negro bozal, llamado Mateo, de nación Angola, de 18 años de edad, poco más o menos, recién venido de Guinea, con las tachas y enfermedades que tuviere, habido de buena guerra, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 380 pesos de oro común.
Juan Miguel Cordero y Montenegro, residente en esta villa de Córdoba, en voz y nombre del Capitán Juan Agustín de Flores, residente en la Nueva ciudad de la Veracruz, asimismo en nombre de don Pedro Felipe del Cazal, vecino de dicha ciudad, en virtud de sus poderes otorga que vende a Juan Álvarez de Rivera, vecino de esta villa de Córdoba, dueño de hacienda de trapiche de hacer azúcar en su jurisdicción, una negra nombrada María Josefa, casta luanga [Loango] que será de edad de veinticuatro años, y un negro nombrado Mateo, su marido, de la misma casta, se los vende por esclavos cautivos, por libre de dudas empeños e hipotecas [roto].
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOMelchor de los Reyes, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Manuel de Faría, mercader de negros, 380 pesos de oro común, precio de un negro bozal llamado Mateo, de nación Angola, para fin del mes de marzo de 1621, todos juntos en una paga.
Juan de Tejada, vecino de Jalapa, vende a Melchor del Moral, vecino de este pueblo, un esclavo negro llamado Mateo, de tierra Biafara, de 20 años de edad, por el precio de 550 pesos de oro común.
Marcos Martín de Castro, vecino de esta jurisdicción, otorga poder a Alonso Galván, vecino de la ciudad de México, dueño de vacas, para que reciba y saque de poder de quienes tuviere, su esclavo llamado Mateo Angola de edad de veinticinco años, que se huyó de su casa habrá tiempo de dos años.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOLorenzo de Vargas, vecino de esta villa de Córdoba, vende al Licenciado Pedro [Arias de Paz], Clérigo Presbítero Vicario de esta villa, un esclavo llamado Mateo, de once años de edad, negro y criollo, nacido en casa de su [padre] llamado [Rodrigo] de Espinosa, de quien lo heredó de su legitima paterna, y lo vende al precio de 200 pesos.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDO