Don Matías de Ortega, hijo natural de don Diego de Ortega, natural de la Ciudad de la Puebla de Los Ángeles y vecino del pueblo de Jalapa, casado con doña Antonia Martín Blanco, realiza su testamento, en el cual nombra como albaceas a su citada esposa, en compañía de don Miguel Viveros, vecino de este pueblo, y como herederos designa a Tomás, Francisca, Juana, Matías, Petrona y Antonio, sus hijos legítimos.
Antonia Martín Blanco, viuda de Matías de Ortega, y sus hijos Juana Rosalía de Ortega mujer de Nicolás Ruiz; Tomás de Ortega, soltero; Francisca de Ortega casada con don José Sojo; Matías de Ortega casado; Petrona de Ortega, casada con Clemente Couso; y Antonio de Ortega soltero, herederos de dicho Matías de Ortega, otorgan que venden al vecindario en común de este pueblo y en su nombre a sus apoderados don Bartolomé Salvo, don Manuel Bárcena Bezanilla, don Carlos José Garzón, y don José Antonio de la Pedreguera, una casa y solar ubicado en la Calle Real que hace frente al norte y por donde tiene 17 varas y 102 de fondo, al sur linda con el arroyo que va a la tenería, al oriente con solar de Salvador Jiménez, y al poniente con solar que fue de Juan de Irala. La vende en 600 pesos.