Don José Alonso Bonilla, vecino del pueblo de Coatepec, residente en esta villa, otorga que ha recibido de doña María Martina Bonilla, la cantidad de 1 000 pesos, de los que se obliga a tener en depósito irregular, por término de 5 años, pagando 5 % de réditos anuales, hipotecando para ello una casa de paredes cubierta de madera y teja, de edificio bajo, ubicada en la segunda cuadra de la Calle Real de dicho pueblo de Coatepec, donde hace su frente así al norte de 43 ½ varas, y 75 de fondo así al sur por donde linda con solar que fue del difunto Antonio Lovillo, por el costado del oriente linda con casa de don Gregorio Maldonado Galván, y al poniente con otra casa de don Santiago Galván, comprometiéndose a no vender ni hipotecar hasta satisfacer dicho capital.\t
Patricio Murrieta, Inés Murrieta, Paula Murrieta, y Josefa Murrieta, vecinos del pueblo de Coatepec, hijos legítimos y herederos de don Juan Murrieta, venden a Jerónimo Mariano Rebolledo, vecino del mismo pueblo, una casa de paredes techada de madera y tejas, la cual heredaron de su difunto padre y que linda al norte con casa de Antonio Lovillo, al oriente con solar y casa de Jerónimo Vázquez, al sur con solar de Matiana Murrieta y al poniente con solar del pueblo, al precio de 140 pesos.
Gertrudis Vázquez, mujer de Bartolomé Quiñones, junto con los demás herederos de sus padres Estebana Ortiz y Jerónimo Vázquez, otorgan que venden a Joaquín Quiroz, vecino de las rancherías de Zoncuantla, una casa de cal y canto techada de madera y tejas, en el pueblo de Coatepec, misma que Estebana compró por medio de Gregorio Maldonado. Mide de frente 42 varas, 70 de fondo y de largo 88 varas y pertenece al común y naturales, hace esquina entre la de don Antonio Monge y la de don Felipe Pérez, haciendo frente al norte y su fondo al sur, y la otra esquina que quedó por nombrar pertenece al difunto don Antonio Lovillo. La venta se hace en 250 pesos; 125 pesos que les han pagado de contado y 125 le pagarán en abril del 1782 por manos de don Domingo Aravalles.
Gregorio Maldonado, vecino del pueblo de Coatepec de esta jurisdicción, se obliga a pagar a los herederos de Antonio Ramón Hernández, de la misma vecindad, la cantidad de 547 pesos 1 real, los que se obliga a pagar a la tutora o curadora de dichos menores luego que tengan edad o tomen estado, pagando anualmente los réditos del 5 %. Para la seguridad de esta deuda hipoteca una casa que compró a don Francisco Portillo y que hace esquina con la Calle Real y la que va para la casa del Bachiller don Nicolás Ricardo, entre oriente y norte, por el sur con sitio que posee Antonio Lovillo, por el poniente con sitio que posee don José Martín Ortiz.