Antón Macías, residente en el ingenio de Juan Díaz Matamoros, en esta provincia, dio su poder a Pedro González, vecino de la Villa de Ayamonte, reinos de Castilla, y en su ausencia a Domingo Alonso, piloto, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren.
Antón Macías, residente en el ingenio de Juan Díaz Matamoros, en esta jurisdicción, dio su poder cumplido a Francisco Vidal, piloto de la carrera de Nueva España, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier maravadís, pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren.
Antón Macías, estante en esta Nueva España, dio su poder cumplido a Diego Ramírez, vecino de Ayamonte, para que pueda traer a su esposa Beatriz Martín que radica en la villa de Cartaya, Marquesado de Gibraleón, España, y haga los fletamientos de navío y demás gastos de viaje que se le ofrecieren.
Diego de Villeda, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Francisco Hernández de la Higuera, residente en su ingenio de azúcar, en esta jurisdicción, como albacea de Antón Macías, 1 092 pesos y 4 tomines de oro común, por razón de otros tantos que el difunto Antón Macías le prestó en reales, para el fin del mes de mayo venidero del presente año, puestos en este pueblo.