Manuela de Zaragoza, natural de Real del Monte y vecina de este pueblo de Jalapa, viuda de Gaspar Álvarez, hija de los difuntos Antonio de Zaragoza y Gertrudis de Cueva, realiza testamento en donde declara por bienes una casa, ubicada en el callejón que llaman de Quiñones y esquina con el del Diamante, frente al solar y casa de Francisco Javier López. Nombra como albacea y heredero a don Miguel Eustaquio Cardeña, Escribano de este pueblo.
Manuela de Zaragoza, vecina de este pueblo de Jalapa, albacea y heredera de su difunto marido don Gaspar Álvarez, otorga que vende a don Vicente Fernández de Baldimo, una casa con el solar que le pertenece que tiene de frente 19 y 3 cuartas varas hacia el norte por donde linda con el Callejón de Quiñones y del otro lado casa de don José de Ugarte, por el costado del oriente linda con Callejón del Diamante y solar de Francisco Javier López, por el fondo que es de 27 y media varas hacia el sur linda con casa de don Narciso Hernández Badillo, y por el costado del poniente linda con unas paredes que fueron del difunto don Juan de Quiñones. Dicha venta la hace con el cargo y gravamen de sustentar y alimentar a la vendedora los días que Dios le dé vida y darle un cuarto de dicha casa para su habitación hasta su muerte; se la vende en 400 pesos.
Manuela de Zaragoza, vecina de este pueblo de Jalapa, viuda y universal heredera de Gaspar Álvarez, solicita se protocolicen al fin de este registro y protocolo público de este año, las memorias que dejó su difunto esposo que fueron tomadas como testamento nuncupativo y los autos referentes a este caso.