Don Mariano Cadena, de este comercio y vecindad, otorga que ha recibido de don Francisco Díaz de la Rosa, también de este comercio y vecindad, como actual mayordomo, hermano mayor de la cofradía de la Santa Veracruz de esta parroquia, la cantidad de 500 pesos, los mismos que en este día redimió el presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa y los mismos que mandó a imponer don Antonio Merino, para que con sus réditos mandase a aplicar esta cofradía, patrona de la fundación, veinticinco misas rezadas cada año. Y se obliga a tener en calidad de depósito irregular por 5 años, pagando el 5 por ciento de réditos al mayordomo. Asegurando la deuda con la hipoteca de una casa de paredes, baja, cubierta de madera, ladrillo y teja, ubicada en esta villa, en el barrio de la Laguna, haciendo esquina al camino Real de Veracruz y callejuela que de la misma Laguna nace para el paseo nombrado los Berros, haciendo por el costado dos frentes al norte y poniente; por el primero mira con accesorias del difunto don José de Castro y por el segundo con casa que fue del difunto don Juan de Amieva; por los costados del oriente y sur, linda con terreno perteneciente a la cofradía de la Pura y Limpia de esta parroquia. Además, se obliga a no enajenar hasta no estar pagado este principal y sus réditos.
Sem títuloDon Antonio Merino, vecino de Veracruz, residente en esta ciudad, como albacea testamentario del finado don Manuel Joaquín de Posada, otorga poder especial a don José Fuentes de María, vecino y del comercio de Puebla, para que en su nombre representando su propia persona y los derechos y acciones de la testamentaria y herederos de Posada, haya, perciba, demande y cobre de don Teodoro Antuñano, vecino de la ciudad de Puebla, las sumas que resulte debiendo a la expresada testamentaria por liquidación de su cuenta corriente.
Sem títuloDon Francisco de Escalona y don Nicolás de Aro, vecinos de este pueblo de Jalapa, albaceas de la difunta doña Casilda Gertrudis de Zárate, venden a don Antonio Merino, de esta vecindad, una casa de cal y piedra techada con teja, ubicada en la Calle Nueva y del otro lado casa de don José de Ugarte, con la que hace frente por el sur, por el norte y poniente linda con casa y solar de Cayetano Zárate, por el oriente con callejón de la Calle Nueva, la cual tiene de frente 10 y media varas; la venden en 400 pesos.
Don Antonio Merino y don José María Alfaro, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que usando del poder que tienen conferido por don Francisco López de Castro, otorgan su testamento, en donde declaran: le dieron sepultura el día 22 de abril del de 1780 en la iglesia de este pueblo, tienen hechos inventarios formales de todos sus bienes, cuyo valor es de 1, 557 pesos 4 reales, señalan que dicho difunto era soltero y tenía en su compañía a su hijo natural nombrado Miguel López de Castro de 10 años de edad, a quien confirman como único heredero; ambos otorgantes se señalan como albaceas, tutores y curadores del menor.
El Capitán José Antonio de la Pedreguera, don Nicolás Manuel Fernández y don Antonio Merino, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder a don José Velasco y Chavarría, residente en México, para que los obligue por 2, 000 pesos, a favor del Real Tribunal del Consulado de este Reino, como fiadores de don Luis Antonio de Llano, otorgando las escrituras que se le pidan con todas las cláusulas y requisitos.
Don Nicolás Manuel Fernández y doña Antonia Josefa Serdán Ponce de León, marido y mujer, vecinos de Jalapa, venden a don Antonio Merino, de la misma vecindad, una casa ubicada en este pueblo de Jalapa, la cual linda al norte con la Plaza Pública y la Calle Real, al poniente con casas de los herederos del Capitán don Bartolomé de Castro y la calle que baja para la de Tecuanapa, al sur con casas y patio que fueron de Teodora Josefa Mojica y ahora lo son de Juan Antonio de Llano, y al oriente con casas y corral de don José de la Calle. La venden en 8, 000 pesos de a 8 reales de plata cada uno, que quedan sobre dicha casa a réditos de 5 % anuales.
Don José María Ponce de León, alías Mora, con autorización de su curador, don Lucas José Barradas, vecino de este pueblo, nombrado como tal en los inventarios del difunto Miguel Ponce, se obliga a pagar a don Antonio Merino, vecino de Jalapa, 400 pesos, los cuales usará para la compra de una casa y solar, teniéndolos en calidad de depósito irregular, por el tiempo de 2 años en el que deberá cubrir el citado adeudo.
Don Antonio Merino, vecino del pueblo de Jalapa, se obliga a pagar a don Juan José del Corral, del Comercio de España, la cantidad de 5, 513 pesos 7 y 7 octavos de reales, los cuales cubrirá para el día 1 de octubre de 1779.
Don Rafael Francisco de Salazar, vecino de la Villa de Xalapa, albacea de don Antonio Merino, declara que por orden del testador, fundó una obra pía de misas, con un principal de 500 pesos, los cuales recibió en calidad de depósito irregular, doña Mariana Roso, viuda del citado Merino, por el tiempo de 9 años, y ahora el segundo esposo de la citada doña Mariana, don Pedro de Aragón, apoderado de su esposa, otorga que ha recibido nuevamente la cantidad de 500 pesos, en calidad de depósito irregular, por el tiempo de 9 años y para cumplir con esta obligación, hipoteca una casa que posee en la cumbre de la barranca de Xallitic, que linda al norte con la calle que sale al camino de Naolinco y solar de la casa de José de Robles y casas de José Roque de Castro, al oriente con casas que fueron de Joaquín López, al sur con la citada barranca de Xallitic y al poniente con la plazoleta del Carbón.
Doña Mariana Roso, de esta Villa, viuda en primeras nupcias de don Antonio Merino, y casada en segundas con don Pedro Bartolomé Aragón, otorga poder general a don Andrés Arroyo, vecino de la Ciudad de Guadalajara, para que demande, perciba y cobre judicial y extrajudicialmente las cantidades de dinero, oro, plata, bienes efectos que le adeuden a la fecha y debiesen en adelante, en virtud de instrumentos públicos o simples. Así también para que en la misma conformidad represente los derechos que le asistan, como madre del difunto prebendado don Nicolás Merino, Canónigo que fue de la catedral de dicha ciudad, haciendo en razón de este particular, todas las diligencias y agencias. Asimismo, le otorga que extraiga a dos hermanas que vivían con el prebendado, hijas también de la otorgante, para que las remita hasta esta Villa.