El Bachiller Antonio Álvarez de Guzmán, Presbítero Domiciliario, vecino de este pueblo de Jalapa, dijo que con poder que le concedió doña María Antonia Díaz de Acosta, compró una casa a don Joaquín Cardeña, en 800 pesos, 200 que pagó en dinero de contado y 600 que dicha casa tiene de censo redimible con obligación de réditos a razón del 5 % pertenecientes a la Cofradía de las Benditas Ánimas de esta parroquia. Por lo que declara que la compra la hizo para la dicha doña Antonia y que la casa es suya y no del declarante, así también la obligación que en dicha escritura otorgó de pagar y reconocer el censo de los 600 pesos, debe entenderse que es de la nominada doña María Antonia Díaz de Acosta, en quien cede renuncia y transfiere el derecho de posesión que a dicha casa pueda haber adquirido.
El Licenciado don Antonio Álvarez de Guzmán, Clérigo Presbítero Domiciliado en el Obispado de Puebla y vecino de la doctrina de Tlacolula de esta jurisdicción, con poder para testar otorgado por doña Micaela de Zárate, vecina de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, realiza su testamento en donde declara que la difunta recibió 312 pesos de don Juan Bautista de Torrontegui y Goytia, esposo de su hermana doña Josefa de Zárate, difunta, los cuales ya fueron entregados a sus sobrinos. Deja por bienes un rancho de ganado mayor llamado Boca de Córdoba en la jurisdicción de La Antigua, una caballería de tierras con 402 reses, 48 caballos, 40 yeguas, un esclavo negro llamado Cayetano Antonio, una mulata tuerta llamada María Urbana y otro mulato esclavo llamado Juan José. Declara fue casada en primeras nupcias con Marcos Mojica. Nombra como albaceas al otorgante y como heredera universal a su hermana doña María de Zárate.
El Licenciado Antonio Álvarez de Guzmán, Clérigo, Presbítero, Cura propietario de la Doctrina del ingenio Chico y Plan del Río, dijo que de entre los bienes que dejó su abuelo don Antonio García de Baldemora, se encuentra una casa que hace frente al oriente con la zanja de agua, al norte linda con el cementerio de la parroquia, al poniente con la Calle Real y al sur con casa de Manuel de Acosta, propiedad que como albacea testamentario del Licenciado Pedro García de Baldemora, y en representación de los demás herederos, por quienes presta voz, declara que la vendió desde hace más de 10 años a los Licenciados Matías Francisco Lagunas y Antonio de Guevara, en 600 pesos, que en varias partidas han pagado y para que les sirva de título, les otorga esta cesión y declaración.
El Licenciado don Antonio Álvarez de Guzmán, Presbítero, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don José Suárez, de la misma vecindad, una casa y solar ubicados en la calle y puente del Alcabalero, el cual mide 48 varas de frente, cubierta de techo de vigas y tejas, linda al norte con el expresado puente, al sur con solar que posee la viuda de José de la Parra, al oriente con solar del Capitán Cristóbal Pérez y al poniente con casa y solar de doña Micaela López; dicha venta la realiza en 500 pesos.
Don Joaquín Cardeña, vecino de este pueblo de Jalapa, con poder especial que le otorgó don José de Amacosta, vecino de la Ciudad de Puebla, vende al Bachiller don Antonio Álvarez de Guzmán, Clérigo, Presbítero Domiciliario del Obispado de la Puebla de los Ángeles y vecino de este pueblo, una casa y solar que mide 17 varas de frente, la cual linda al sur con la Calle Nueva, casa y solar del citado don José de Amacosta y casa y solar que fueron de don Alonso Fernández, que hoy pertenece a don Manuel Bañares, al oriente con solar que fue de María de Acosta y que hoy es de los herederos doña Ana María de Iglesias, al poniente con solar que fue de Juan Camacho y que hoy es casa de doña Juana Núñez, en la cantidad de 600 pesos de oro común, con réditos del 5%, donde el comprador pagara solo 200 pesos de contado restando 100 pesos que serán a favor de la Cofradía de las Ánimas del Purgatorio de esta parroquia, realizándose el reconocimiento de un pago de 30 pesos anuales al mayordomo don Juan de Quiñones.
El Bachiller Antonio Álvarez de Guzmán, Clérigo Presbítero Domiciliario del Obispado de la Puebla, Párroco del Chico, natural del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de don Lorenzo Benito Álvarez de Guzmán y de doña Gertrudis García de Baldemora, difuntos, otorga poder para testar a don Miguel de Torquemada, vecino de este pueblo de Jalapa, junto con don Pedro Antonio Álvarez, asimismo los nombra albaceas testamentarios y como heredera universal a su alma.
Don Andrés Rodríguez, vecino de Jalapa, dijo que tiene comprado a don Miguel Manuel de Torquemada, albacea testamentaria del cura que fue del ingenio Chico, el Bachiller Antonio Álvarez de Guzmán, 15 cabezas de ganado vacuno, 3 bueyes, 30 caballos, 25 yeguas, 2 burros, que en total suman la cantidad de 1, 714 pesos y un real, de los cuales ha entregado 1, 000 pesos, por lo que el otorgante se obliga a pagar a don Miguel Manuel de Torquemada los 714 pesos y un real que restan.