Doña Josefa, doncella mayor de 25 años, doña Antonia, viuda de don Manuel de Eguía, y doña Teresa de Olmedo y Araciel, doncella, hijas legítimas del difunto Capitán don Manuel de Olmedo, naturales del pueblo de Jalapa, otorgan poder general a don José Gómez de la Cortina, vecino de la Ciudad de México, para que las defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
El Capitán General Manuel de Olmedo, natural de la Villa de Tudela de Duero del Obispo de Valladolid, en Castilla la Vieja, hijo de los difuntos Regidor don Manuel de Olmedo y doña Francisca Martínez y su mujer doña María Josefa de Araciel, natural de Veracruz, hija de los difuntos don Francisco de Araciel y doña María de Zintra, ambos realizan testamento, en el cual declaran por hijos a doña Josefa, a don Manuel y don Juan, Presbíteros, a doña Antonia, casada con don Manuel de Eguía, al Lic. Francisco, Presbítero, y a doña Teresa de Olmedo y Araciel. Se nombran recíprocamente, junto con sus seis hijos, albaceas testamentarias, a los que nombran como sus herederos universales.
Los hijos y herederos de los difuntos don Manuel de Olmedo y de doña María Josefa de Araciel, vecinos del pueblo de Jalapa, junto con el Licenciado don José Camino y Velasco, en nombre y con poder de don Juan de Dios Olmedo y Araciel, Cura, Vicario y Juez eclesiástico de la Villa de Chilapa, informan que se hizo inventario y partición de bienes de sus difuntos padres constituidos por 5 casas, mismas que se adjudicaron en la forma siguiente: la primera se adjudica a Josefa y a Juan de Dios, que mide 26 y 1 tercia varas de frente por 66 y media varas de fondo, la segunda casa, que corresponde a Teresa de Olmedo y Araciel, mide 17 varas de frente y 43 de fondo; la tercera casa, se le adjudicó al Lic. Francisco, y linda al poniente con la Calle de la Amargura; la cuarta casa, se la adjudicó doña Antonia de Olmedo y Araciel, y la quinta casa se le adjudicó al Bachiller Francisco de Olmedo y Araciel, tiene 89 varas de frente y 55 varas de fondo.