Don José Marín, vecino de esta Villa de Xalapa, otorga que pone a su hijo José Joaquín Marín por aprendiz del arte de herrador con el maestro don Simón Francisco de Castro, vecino de la ciudad de la Veracruz, por tiempo de tres años, en cuyo tiempo le ha de enseñar el dicho arte teniéndolo en su casa y compañía, dándole de comer y beber, ropa limpia, cama y curarle sus enfermedades de corta duración.
Doña Clara Elena de Reina, vecina de Jalapa, vende a don Simón Francisco de Castro y doña Paula Juliana de Castro, hermanos e hijos legítimos de don Miguel Francisco de Castro y doña Teodosia Bernarda García, una casa labrada en un solar que mide 20 varas de frente y 31 y media de fondo, linda al oriente con la calle que va para el molino que fue de Catalina Ruiz, llamado de Cagigas, al poniente con solar que fue de don José Cayetano de Castro y ahora lo es de Francisco Velad, al sur con otro pedazo de solar que es de María Josefa Ortíz de Zárate y al norte con casa y solar de José Cayetano de Castro. La venta la hace en 350 pesos.
Miguel Francisco de Castro, vecino del pueblo de Perote, Jurisdicción de Jalacingo agregada a esta de Jalapa, casado con Teodosia Bernarda García, pone como aprendiz de oficio de herrador a su hijo Simón Francisco de Castro, de 15 años de edad, con Manuel José Rincón, maestro de este arte, por tiempo de 6 años, que comienzan a partir del día 10 de este mes.
Doña María Josefa Ortiz de Zárate, doncella de 25 años, vecina del pueblo de Jalapa, vende a don Pedro Delgado, de la misma vecindad, un pedazo de solar que tiene en este pueblo, el cual mide 22 y media varas de frente y 13 y media de fondo, linda al sureste con callejón que va al solar del molino de Maniau, al sur con casa de María Manuela Tirado, al poniente con solar de don Francisco Velad y al norte con casa y solar que fue de doña Clara Elena de Reina y ahora lo es de don Simón Francisco de Castro y doña Paula Juliana de Castro; dicha venta la hace en 72 pesos.