Francisco Ponce, mayordomo de la recua de Melchora de los Reyes, vecina de Acultzingo, dijo dirigir su recua hacia la Nueva Veracruz y llevar en ella dos indios para su servicio, nombrados Juan y Juan. Asimismo, el corregidor le notificó de la ordenanza que prohíbe bajar con indios a la Nueva Veracruz.\n
Memoria de testamento de Melchora de los Reyes, viuda de José González, y aprobación de ella.
Luis Casanova, natural vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Domingo Luis y Melchora de los Reyes, otorga su testamento donde declara que le debe al Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, 40 pesos, a don Luis González de Lucena 15 pesos, a Francisco de Mendoza 16 y a Luis Fernández de Ulloa 14, entre otras deudas. Tiene como bienes la casa en la que vive con el solar en que esta fundada, un solar que tiene entregado a su hija Andrea como su legítima. Declara fue casado con María López con quien tuvo a Andrea, a Ana María, doncella, a Gertrudis de la Rosa. Nombra como albaceas testamentarias a Domingo de Castro, su yerno y a Francisco de Ibáñez, y como herederos universales a sus hijos.
Diego García y Melchora de los Reyes, su mujer, vecinos de Jalapa, venden a Antonio de Acosta Clemente, vecino de este pueblo, dos solares eriazos que la susodicha heredó de sus padres, junto al molino de pan moler que está en el de Juan López Ruiz Matamoros, de 60 varas ordinarias en cuadra cada uno, libres de censo, hipoteca y otra enajenación, en el precio de 30 pesos de oro común.
Don Diego del Moral, vecino de Jalapa, vende a Agustina de Acosta, mulata libre, soltera, vecina de Jalapa, medio solar que tiene en la calle que va a la ermita de Señor Santiago; al lado derecho, linda por delante con dicha calle, y por espaldas, con solar de Diego Ordóñez, difunto; de otro lado, con solar de Melchora de los Reyes, y en él, la susodicha tiene fundada una casa de jacal, cubierta de zacate, de palos, sin embarrar, que compró a Juan de Sandi; libre de censo, hipoteca y otra enajenación, por el precio de 20 pesos de oro común.
Andrés Pérez, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Andrés Pérez y de Beatriz Rizo, difuntos, estando enfermo en cama en su entero juicio otorga su testamento de la siguiente manera: hace las mandas acostumbradas. Deja a la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario 100 pesos cargados sobre su casa. Declara que debe a Juan José de Thormes algunas menudencias de pesos, pide se paguen. Tiene entre sus bienes un esclavo nombrado Antonio de los Reyes quien anda huido; a Manuel Díaz, a María Ramos, hija de Melchora de los Reyes y su hijo de pecho, pide se les liberte con la condición de que esta última mande decir 25 misas por su alma; tiene otros 5 esclavos. Todo el ajuar que tiene en su casa se lo deja a su esclava María Ramos. Nombra como albacea testamentaria a don Francisco de Aguirre y como heredero a su nieto José, hijo de Josefa Pérez, su hija natural.
Don Andrés Pérez, vecino de Jalapa, en virtud de hallarse con muchos años de edad y destituido de bienes por haberlos repartido entre sus hijos procreados en dos matrimonios; y para evitar discordias entre ellos, declaró que fue casado de primer matrimonio con Beatriz Rizo, la cual no trajo a su poder ninguna dote, pero con ella tuvo un hijo nombrado Andrés Pérez, mayor de 25 años, a quien habrá tiempo de 22 años, antes de su segundo matrimonio, le dio de su legítima paterna y materna una esclava negra llamada Melchora de los Reyes y un negro nombrado Manuel Díaz; y de ellos, ha estado en posesión, así como de dos mulatos llamados Antonio y María, hijos de Melchora. Al cabo de muchos años, contrajo segundo matrimonio con Juana de Torres, quien tampoco trajo dote alguna, con ella procreó a Matías Pérez, Antonia Pérez y Catalina Pérez. Cuando casó a Antonia Pérez con José Lagunes, le dio una negra esclava llamada Nicolasa y ajuar que importó 650 pesos; a su hijo Matías le dio una esclava nombrada Nicolasa Ramos, dos mulas y dos caballos; y a Catalina al tomar estado, le dio una esclava llamada Andrea Ramos y 100 pesos en ajuar. Y en atención a que su hijo Andrés Pérez, lo ha sustentado en su casa en todas sus necesidades, hace mejora en el dicho Andrés Pérez, en el tercio y remanente del quinto de los bienes que pudiera tener.
Mariana Rodríguez, vecina del pueblo de Jalapa, hija de Juan Rodríguez y de Águeda Hernández, estando enferma en cama en su entero juicio otorga su testamento haciendo las mandas forzosas y acostumbradas. Debe a María de Thormes 14 reales. Declara que tiene arrendada la casa en la que vive a Andrés Coto a 6 pesos el mes y a cuanta de ello le ha dado 95 pesos. Fue casada con Miguel Jiménez Carralero y al tiempo de contraer matrimonio trajo 100 pesos de caudal. Declara como bienes suyos la mitad de lo que quedó por muerte de su marido. Nombra como albacea al Capitán Bartolomé de Castro y a Lucas Francisco de Ayala y como heredera a Melchora de los Reyes, su sobrina doncella de 25 años.
Don Diego Valero Grajeda, vecino de esta villa de Córdoba, Regidor en ella por Su Majestad y Procurador de ella por su Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento, con facultad de arrendar sus tierras de propios, otorgar escrituras, cobrar sus rentas, otorgar recibos y seguir sus pleitos, por la presente otorga en arrendamiento a Melchora de los Reyes, vecina de esta villa, viuda de Domingo Martín, 2 caballerías de tierra pertenecientes a los propios de esta villa, en el monte de Totutla, por tiempo de nueve años a partir del primero de enero de este año, a razón de 12 pesos 4 reales anuales que se obliga a pagar al Ilustre Ayuntamiento de esta villa. Dichas tierras lindan desde la ceiba que corre de norte [roto] al arroyo que llaman de la Balsa; linda por otra parte con el camino real que va para la Nueva ciudad de la Veracruz hasta llegar a la mojonera que está en dicho camino, a embestir con dicho arroyo corriendo para el norte.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOBernardo de Roxas [Rojas], vecino de esta villa de Córdoba, y natural de San Pedro de Quemades [sic] a Raya [Frontera] de Galicia y Portugal, hijo de Agustín Rodríguez y Cathalina [Catalina] Domínguez, difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Manda que se cuerpo sea amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco y sepultado en la iglesia parroquial de esta villa. Ítem manda que de sus bienes se den 4 pesos para la obra material del convento de San Antonio que está en esta villa. Declara que fue casado con Melchora de los Reyes, quien llevó de dote al matrimonio cuatro machos aparejados, que valían 100 pesos, y él tenía de caudal hasta 500 pesos. Durante el matrimonio procrearon a Isabel de Rojas la cual puso en estado con Juan López de Villardoy. Ítem declara por sus bienes la casa de su morada de piedra y madera, con medio solar en que está edificada, con 25 varas de frente y 50 de fondo; tres esclavos; dos pilas de tabaco; [roto] cargas de harina; una tiendecilla de géneros comestibles; un rancho en el que tiene dos caballos y una mula, jacales de vivienda, herramientas, una troje de maíz mazorca que tendrá 80 o 90 fanegas poco más o menos. También declara por más bienes 400 pesos en reales que tiene en su caja, su ropa de vestir y trajes. Declara como sus deudores a Juan de la Cruz de cargas de tabaco; a Salvador de Urieta de 24 pesos; al Alguacil Mayor Juan de Soto Noguera de 40 pesos; a Juan de Alcalá de 40 pesos; al Capitán Lope de Yribas [Iribas] de 100 pesos, y a otras personas más, a los que manda se les cobre. Señala que él solamente le debe 8 pesos a la cofradía de Nuestra Señora del Rosario, sita en el convento de Santo Domingo de la ciudad de los Ángeles. Nombra por albacea testamentario, cumplidores y pagadores a Isabel de Roxas [Rojas], su hija, a Juan López de Villardoy y a Francisco Machado, sus nietos, a quienes también les da poder de albaceazgo. Por último nombra por su universal heredera a Isabel de Roxas [Rojas]
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICO