El Capitán Miguel Pinto de Mota, mercader de negros, estante en este pueblo, vende a Don Francisco Hernández de la Higuera, dueño del ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, siete piezas de negros esclavos, bozales, recién venidos de Angola, llamados Benito, Gaspar, Domingo, Juan, Diego, Manuel y Sebastián, todos angoleños, de diferentes edades, sujetos a servidumbre, habidos de buena guerra, libres de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 410 pesos de oro común cada uno.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, en nombre de Manuel Rodríguez Ménica, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, vende a Juan Martín de Abreo[Abreu], vecino de Jalapa, mercader, un negro bozal de nación Angola, de 20 años de edad, nombrado Gaspar, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 350 pesos de oro común.
Manuel Rodríguez de Maya, vecino de Jalapa, dueño de sus recuas, se obligó a pagar a Fernando Rodríguez, mercader de negros, 1 050 pesos de oro común, precio de tres negros esclavos llamados Alejandro, Gaspar y Antonio, de nación Angola, de diferentes edades, a 350 pesos de oro cada uno, en esta manera: 525 pesos para fin del mes de marzo de 1622, y los 525 pesos restantes, para de allí en un año corrido.
Juan Martín de Abreo[Juan Martín de Abreu], mercader, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Manuel Rodríguez Ménica, vecino de la nueva Veracruz, y a Francisco Luis, vecino de Jalapa, 350 pesos de oro común, precio de un negro bozal llamado Gaspar, para fin del mes de marzo de 1623, todos juntos en una paga.
Francisco Escalante y Meza, vecino de Jalapa, vende al bachiller Bartolomé Gutiérrez, presbítero, un negro, muchacho de 15 años de edad, llamado Gaspar, de nación Angola, bozal, sin asegurarlo de ninguna tacha ni enfermedad, por el precio de 300 pesos de oro común.
Bartolomé de Algecira, con poder de Juan de Nieves, vende a Diego de Salazar, ventero de la Venta de Lencero, un esclavo negro llamado Gaspar, bozal, de nación Angola, de 20 años de edad, poco más o menos, por el precio de 400 pesos de oro común.
El Bachiller Bartolomé Gutiérrez, presbítero en el ingenio del Capitán Roque Gutiérrez de Ceballos, en esta provincia de Jalapa, vende a Esteban de Valladares, mercader, vecino de Jalapa, un negro llamado Gaspar, más ladino que bozal, de nación Angola, de 16 años, sujeto a servidumbre, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 300 pesos de oro común.
Esteban de Valladares, mercader, vecino de Jalapa, se obligó a pagar al Bachiller Bartolomé Gutiérrez, presbítero, vecino de esta provincia, 300 pesos de oro común, precio de un negro llamado Gaspar, de nación Angola, de 16 años de edad, en esta manera: 150 pesos para la fecha de esta escritura en cinco meses, y los 150 pesos restantes, para de allí en cuatro meses.\r\n\r\n
Rodrigo Alonso Mejía, vecino de la ciudad de Cumaná, estante al presente en este pueblo, vende a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, una negra llamada Victoria, de tierra Bran, de 40 años de edad, con tres hijos, dos varones y una hembra, llamados Juan, Gaspar y Pascuala, criollos de Cumaná, ladinos, sin asegurarlos de tacha o enfermedad pública o secreta, por el precio de 1 550 pesos de oro común.
Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, vende a don Francisco Escalante, vecino de Jalapa, un negro, muchacho, llamado Gaspar, de nación Angola, de 12 años de edad, bozal, recién venido de Guinea, con las tachas que tuviere, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, por el precio de 270 pesos de oro común.