Doña Ana Gertrudis Díez de Sollanos, viuda de Sebastián Barradas, vecina del pueblo de Jalapa, se obliga a pagar a la Cofradía de las Benditas Ánimas, ubicada en la parroquia de Santa María, la cantidad de 130 pesos, los cuales con licencia del señor Rector le prestó su mayordomo don Juan Gómez de Estrada y que pagará en un tiempo de 5 años.
Doña Ana Gertrudis Díez de Sollanos, originaria del pueblo de San Juan de los Llanos y vecina de Jalapa, hija legítima de don Antonio Díez de Sollanos y de doña Micaela Cortés de Huerta, difuntos, otorga su testamento donde declara que fue casada con don Sebastián Barradas con quien tuvo por hijos a Micaela Francisca, doncella de 26 años, y a Sebastián Dionisio, soltero. Instituye y nombra como albaceas testamentarios a su hija Micaela Francisca Barradas y a Diego Rafael López. Ordena que le deja a su hija Micaela la casa que hace esquina con la calle Real, y como sus universales herederos nombra a sus mencionados hijos. Tiene entre sus bienes dos casas que obtuvo por bienes de su difunto marido y otra casa que hace esquina con la calle Real que labró con dinero que para ello le dio su padre.
Don José Antonio de la Peña, de esta vecindad, como Mayordomo de la Cofradía de las Ánimas de esta Parroquia, ha recibido de doña Micaela Barradas y Sollanos, hija y heredera de don Sebastián Barradas y de doña Ana Gertrudis Díez de Sollanos, de esta vecindad, la cantidad de 130 pesos que en calidad de depósito irregular recibió por escritura de 18 de febrero de 1778 en esta Villa, por lo que cancela dicha escritura.\t
Don Sebastián Barradas, hijo legítimo de los difuntos don Sebastián Barradas y de doña Catarina Chávez Galindo, natural y vecino del pueblo de Jalapa, casado con doña Ana Gertrudis Díez de Sollanos, a la cual otorga poder para testar y nombramiento de albacea y como herederos a Rafael, Micaela y Sebastián Dionisio, sus hijos legítimos.
Doña Micaela Francisca Barradas, natural y vecina de esta Villa de Xalapa, soltera mayor de 25 años, hija legítima de don Sebastián Barradas y de doña Ana Gertrudis [Díez] de Sollanos, difuntos, otorga su testamento donde declara tener 3 hijos naturales que se nombran Rafaela de 11 años, José Francisco de 7 años y Mariano de 4 años, a quienes deja al cuidado de su albacea don Diego Rafael López, de esta vecindad. Nombra como herederos a sus 3 hijos.