Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, y Vicente Rodríguez Ruiz, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, hicieron cuentas hasta hoy día de la fecha y las dieron por finiquitadas, sin deberse el uno al otro ninguna cosa.
Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Vicente Rodríguez Ruiz, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, ausente, generalmente para todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquiera maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones de lo que recibiere y cobrare, pueda dar cartas de pago, finiquito y lasto que convengan.
Ante Diego Jiménez de Ayala, teniente de Alcalde Mayor de Jalapa, Andrés Rodríguez, vecino de esta provincia, vende a Vicente Rodríguez Ruiz, vecino de la provincia de Jalapa, una esclava negra llamada Victoria, de 17 años de edad, poco más o menos, por el precio de 380 pesos de oro común.
Gabriel Ochoa, vecino de esta provincia de Jalapa, vende a Vicente Rodríguez Ruiz, vecino de esta provincia, un negro llamado Cristóbal, criollo, de 25 años de edad, poco más o menos, y 16 mulas de arria con sus aparejos; el esclavo en 400 pesos y las mulas a 32 pesos cada una, lo cual dio un total de 912 pesos de oro común.
Vicente Rodríguez Ruiz, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Luis Jiménez Aguayo, estante en el ingenio de Francisco de Orduña, 68 pesos de oro común, por razón de otros tantos que el susodicho le prestó en reales de contado, para el día de la Navidad del presente año.
Alonso Ruiz y su esposa, Ana del Río, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a María Magdalena, viuda de Diego Fernández, vecina de San Juan, y a Vicente Rodríguez Ruiz, 114 pesos y 4 tomines de oro común que restan debiendo de todas sus cuentas, dares y tomares, para fin de septiembre del presente año de 1612.
Diego Jiménez de la Calle, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Vicente Rodríguez Ruiz, vecino de la nueva Veracruz, 150 pesos de oro común, por razón de otros tantos que pagó por él a otras personas en la nueva ciudad de Veracruz, en esta manera: 125 pesos para fin del mes de mayo del presente año, y los 25 pesos restantes, para fin de junio de 1620.
Juan de Quiroz, dueño del ingenio de azúcar nombrado San José, ubicado en esta provincia, vende a Vicente Rodríguez Ruiz un macho (suerte) de caña de azúcar, planta del primer fruto, de un año, que tiene en sus tierras y será de 20 carretadas de sembradura, por el precio de 200 pesos de oro común, horros de alcabala.
Andrés Gómez Izquierdo, herrador, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Vicente Rodríguez Ruiz, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, o a quien su poder hubiere, 155 pesos de oro común, por razón de otros tantos que Vicente Rodríguez, pagó por él a Juan de Agustla, vecino de la dicha ciudad, para fin del mes de marzo del presente año, todos juntos en una paga, puestos en la nueva Veracruz.
Vicente Rodríguez Ruiz, vecino de esta provincia, dio su poder cumplido a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño de su ingenio, para que, representando su persona, cobre de Juan de Quiróz, dueño de su ingenio, 330 pesos de oro común por el servicio personal que le prestó en su hacienda.