Doña Petronila Javiera Rodríguez Díaz, hija legítima de los difuntos don Jacobo Rodríguez Díaz y doña Teresa Nieto, natural de la Nueva Veracruz y vecina del pueblo de Jalapa, viuda de don José Camino y Velasco, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a sus hijos el Licenciado José Ignacio Camino y Velasco, don Francisco del Camino y Velasco y don Antonio del Camino y Velasco, y como herederos a sus citados hijos en compañía de doña Catarina, doña Ana, doña María, doña Micaela y doña Gertrudis, sus demás hijos legítimos.
Don Dionisio Serrano y Perea, residente en esta villa, vecino del pueblo de San Juan Coscomatepeque [Coscomatepec], uno de los hijos y herederos del Sargento Mayor don Rodrigo Serrano y doña Bernarda de Perea, difuntos, otorga haber recibido de Jacobo Rodríguez Díaz, su hermano, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz, 1 010 pesos un tomín y 6 granos reales de oro común, los mismos que le tocan al otorgante por su legítima paterna y materna de los bienes que quedaron por fin y muerte de sus padres.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REALDoña María Blanco Ramos, vecina de este pueblo de San Juan Coscomatepeque [Coscomatepec] de la jurisdicción de la villa de Córdoba, viuda del Alférez don Eugenio Serrano y Perea, difunto, como madre y administradora de las personas y bienes de sus hijos legítimos, otorga poder general al Capitán don Felipe Serrano y Perea, su hermano, que los es actual de una de las compañías del presidio de la Nueva ciudad de la Veracruz, para que representando su persona y como tal tutora de sus hijos, su marido, y en representación de su dote, arras y bienes gananciales, pida, demande, reciba y cobre de cualquier persona todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas y esclavos que se le estuvieron debiendo a su marido. También para que pida y tome cuenta a quienes se las deba dar, en especial las que tuvo con don Jacobo Rodríguez Díaz, su hermano difunto, de ciento cuarenta y siete curtidos que le remitió. También le otorga poder para que en su nombre y en razón de su dote venda una negra su esclava nombrada Josefa Gatica con un criollito nombrado Maximiliano de edad de un año, que son los mismos que llevó en su dote.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Alférez don Eugenio Serrano Perea, don Dionisio Serrano y Perea y doña Inés María de Serrano y Perea, residentes en esta villa de Córdoba y vecinos del pueblo de San Juan Cuescomatepeque [Coscomatepec], hijos legítimos y herederos del Sargento Mayor Rodrigo Serrano y de doña Bernarda de Perea, difuntos, cuya herencia de sus bienes la aceptaron con beneficio de inventario; otorgan que dan su poder con libre y general administración a Jacob Rodríguez Díaz, su hermano, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz, para que en sus nombres y por lo que les toca por dicha herencia paterna y materna, pida y tome cuentas a cualesquier albaceas y tenedores de bienes de dichos sus padres, nombrando para su liquidación y ajustamiento tesoreros, apreciadores, partidores y contadores; cobre y reciba el alcance o alcances que dichos albaceas y tenedores de bienes se les hiciere; además pida en reales dichas herencias y todo aquello que les convenga y por consiguiente parezca ante cualesquier señores justicia de Su Majestad y haga todas las demás diligencias y autos.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REALDoña Bernarda de Perea, viuda del Sargento Mayor Rodrigo Serrano, natural y vecina de la Nueva ciudad de la Veracruz, residente en esta villa de Córdoba, hija de Manuel de Perea y de doña Margarita Pérez, difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: pide ser sepultada en el convento de San Antonio de esta villa. Ítem manda 4 reales a cada una de las mandas forzadas y acostumbradas. Es su voluntad que se digan por su alma ochenta misas rezadas por la pitanza ordinaria; veinte misas por las almas de aquellas personas que quedó de encargo; doce misas para el alma de sus padres y la limosna se pague de sus bienes. Asimismo, declara y manda que se paguen de sus bienes 20 pesos a la cofradía de Nuestra Señora del Rosario sita en el convento de Santo Domingo de la Nueva Veracruz; 15 pesos a Nuestra Señora de Cosamaloapan; 10 pesos al Santísimo Sacramento sita en la iglesia parroquial de la Nueva Veracruz; 6 pesos en reales a Nuestra Señora de Loreto del hospital nuevo de la ciudad de la Nueva Veracruz; 25 pesos que le debe a un negro que fue su esclavo, vecino de la Veracruz y 20 pesos a Juan Domínguez, panadero, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz. Declara que fue casada con el Sargento Mayor Rodrigo Serrano y cuando contrajeron matrimonio, ella llevó por dote la cantidad de 12, 000 pesos en el valor de una casa principal, que está en dicha ciudad de la Veracruz, en esquina del convento de Santo Domingo; tres esclavos; cuarenta marcos de plata, entre otras prendas; y el dicho su marido la dotó de 7, 000 pesos y su marido tenía de caudal otros 7, 000 pesos en reales y bienes. Y durante dicho matrimonio procrearon como hijos al Capitán don Felipe Serrano y Perea, que lo es del presidio y plaza de la ciudad de la Nueva Veracruz; a doña Inés María de Serrano, casada con el Pagador Juan de Buendía, Alcalde Mayor de esta villa; a doña Bernardina Serrano y Perea, casada con Jacobo Rodríguez Díaz; al Alférez don Eugenio Serrano y Perea; a Dionisio Serrano y Perea ambos casados en el Pueblo de San Juan Cuescomatepeque [Coscomatepec] y a doña María Serrano y Perea, doncella que hoy se haya en su compañía. Declara por bienes solo la casa antes mencionada y algunos “bienes muebles de poco valor”. Nombra por sus albaceas testamentarios al Pagador don Juan de Buendía, su yerno y al Capitán don Felipe Serrano y Perea, su hijo, y por tenedor de bienes al dicho pagador; y en el remanente que quedare de todos sus bienes, instituye y nombra por sus únicos y universales herederos a todos sus hijos.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL