Lázaro Luis, hijo legítimo de Mateo Luis y María Josefa Jácome, natural y vecino del pueblo de Perote, casado con Manuela Antonia Hernández, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea a su citada esposa, junto con su hermano Simón Antonio Luis, y como herederos a Manuela Gertrudis, María Catalina y José Mariano, sus hijos legítimos, mencionando entre sus bienes los siguientes: 2 mulas, 2 caballos, una casa de su morada, 8 vacas y otros, deja una memoria, es Mayordomo de la Hermandad de la Señora de los Dolores de la que tiene 22 cabezas de ganado vacuno, un vale de 30 pesos que debe Josefa Eugenia y también tiene 190 pesos, de los cuales prestó a su compadre Luis Eugenio, Josefa Guevara, Nicolás de Ortega, Andrés Ramos y a su tía Josefa Jácome.
Don José Blanco, natural de los Ríos de los Brochs, en el Reino de Córdoba, vecino y del comercio de esta Villa, hijo legítimo de don Miguel Blanco y de doña Catarina Sánchez, difuntos, otorga su testamento donde declara estar casado con doña Josefa Guevara, de la que no tiene sucesión alguna. Declara por bienes una tienda, 600 pesos en poder de don Manuel Allén, 513 pesos que le debe el Señor Regente don Juan Collado, algunas deudas, alhajas, con todo lo demás que heredó de su difunto amo el Señor Intendente de Ejército, don Fabián Fonseca. Ordena entregar 50 pesos a beneficio de la Santa Escuela de Cristo de esta parroquia y 200 pesos a su sobrina doña María Dolores Galiota, vecina de Madrid. Ordena se entreguen 200 pesos a su hermana María Josefa Blanco, vecina de su lugar de origen, casada con Fernando Jurado. Nombra como albaceas a su esposa, a quien también nombra como su heredera universal.
Doña Josefa Guevara, viuda de don Luis de Acosta, vecina de las rancherías de Santa Ana, vende a doña Nicolasa Domínguez , mujer legítima de don Juan Gómez de Estrada, vecina del pueblo de Jalapa, la parte de tierras que heredó de su difunto padre, ubicadas en La Cañada, que esta libre de empeño, censo e hipoteca. La venta se hace en 200 pesos de oro común.
Doña María Juliana Ibáñez, viuda de don Pedro de Guevara; y don Manuel José de Zárate, padre legítimo de Juana, hija y heredera de su esposa doña Josefa Guevara, dijeron que dicho don Pedro de Guevara falleció en este pueblo el 26 de abril de 1769 y que don Ignacio de Guevara, hermano del difunto, le dio 215 pesos para comprar una casa, por lo cual otorgan que devuelven a la testamentaria de dicho don Ignacio de Guevara la referida casa ubicada en la calle que sale de este pueblo de Jalapa para el Camino Real de Veracruz.