Don Tomás Rajadel y don Marcos Barreda, vecinos del pueblo de Perote, albaceas de don Sebastián Martínez, dijeron que por bienes de dicho difunto, quedó una casa de cal y piedra, cubierta de madera, de tejamanil, construida en un solar de 45 varas de frente y 57 de fondo, que reconocen a censo de 5 reales anuales a favor del Hospital Real, a quien pertenece dicho solar, el cual linda al oriente con la Calle Real que entra a este pueblo y casas de doña Margarita Ortiz, al poniente con solar de José Beltrán, al norte con casas de dicho Beltrán y el río que baja del cofre, y al sur con la casa que era también de dicho difunto y hoy posee su sobrino don Santiago Martínez Rincón, propiedad que venden junto con el censo a don Ignacio Rincón, al precio de 731 pesos y medio real.
El Capitán don Tomás Rajadel y don Marcos Barreda, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas del difunto don Sebastián Martínez, y haciendo uso de dicho nombramiento, otorgan a don Santiago Martínez Rincón, por voluntad de su difunto tío, el citado don Sebastián Martínez, una casa de adobe con solar, que reconoce el hospital de este pueblo con 5 reales anuales de pensión, cuyas medidas son de 57 varas de frente, y linda al oriente con la Calle Real de Jalapa, por los demás lados con casas y solares de don José y don Ignacio Rincón; dicha donación la hacen libre empeño y por vía de limosna.
Don Santiago Martínez Rincón, vecino del pueblo de Perote y residente del pueblo de Jalapa, vende a don José y a don Ignacio Rincón, vecinos del citado pueblo de Perote, una casa de adobe techada con tejamanil con 2 trojes de madera, ubicados en el mismo pueblo, en un solar de 50 varas de frente, linda al oriente con la Calle Real y entrada de dicho pueblo, al norte, poniente y sur con casas y solares de los compradores, al precio de 300 pesos.