Don Manuel Eugenio de Acosta, vecino de Jalapa, otorga poder general al Licenciado don José Francisco Ruiz Cañete, Abogado de la Real Audiencia de México, y a don Juan Atanasio Cervantes, Procurador Numerario de la misma Real Audiencia, para que como padre y administrador de los bienes de sus hijas, como nietas del Capitán don Agustín García Campomanes, cobren todas las cantidades de pesos y otros efectos que le deban al otorgante como a sus hijas. Así mismo para que lo representen en el litis que tiene pendiente en el Santo Oficio de la Inquisición de este reino con los naturales del pueblo de Naolinco, sobre un sitio de tierra que como heredero de su abuelo el Capitán don Manuel de Acosta le pertenece.
Don Luis Antonio Ortiz de Zárate, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Juan Atanasio Cervantes, Procurador del Número de la capital de México, de donde es vecino, para que haga postura a cualesquier finca, hacienda, casas y tierras que le pareciera, obligándose a pagar las cantidades de pesos que le indiquen, y lo que logre de las pujas y mejoras lo pagará en reales, en los tiempos que queden establecidos.
Don Juan Benito Muedra, del Comercio de España y residente en Jalapa, otorga poder especial a don Juan Francisco de Alonso, vecino de la Ciudad de México, para que lo defienda en el pleito que sostiene con doña Rosalía Hernández, sobre la compañía que se supone hizo con el otorgante, quien también revoca, anula y da por ninguno el que tiene conferido a don Juan Atanasio Cervantes, Procurador del Número de la Corte de México.
Don José Nicolás de Acosta, Presbítero y vecino de Jalapa, uno de los herederos y administrador de las tierras del Capitán Manuel de Acosta, tierras ubicadas en esta jurisdicción de Jalapa y la Antigua, otorga poder general a don Juan Antonio Cervantes, Procurador del Número de la Real Audiencia de esta Nueva España, para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don Antonio Gaspar de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a don Juan Atanasio Cervantes, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, de donde es vecino, para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales que tenga con cualquier persona.
Don Juan Santiago Lobo, del Comercio de España, residente en este pueblo de Jalapa, dijo que don Juan Antonio Jiménez Pérez y don Agustín Valverde, Síndicos nombrados por los acreedores al quiebre de don Rafael Robredo, le confirieron poder, y por su falta a don José Álvarez Campana, con la facultad de poderlo sustituir, en cuya virtud lo substituyó el 10 de marzo de 1776 en don Juan de Soto Sánchez, y por la presente otorga que revoca la citada substitución y nombra en dicho lugar a Juan Atanasio Cervantes, vecino de la Ciudad de México.
Los Gobernadores y Oficiales de Gobierno de los pueblos de Rinconada y Apazapa, otorgan poder general a don Juan Atanasio Cervantes, Procurador de Indios de la Real Audiencia de México, para que los defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don Luis Antonio Ortiz de Zárate, vecino del pueblo de Jalapa, revoca el poder general otorgado a don Baltazar de Vidaurre, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para otorgarlo en substitución a don Juan Atanasio Cervantes, Procurador del Número de la Audiencia de México, en donde es vecino, para que lo defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, criminales o eclesiásticos.