José Ontiveros, vecino de Jalapa, vende a Manuel Francisco García, un solar que tiene 30 varas de frente y 80 de fondo, linda al poniente con calle que de este pueblo sale para Sosocola y Chiltoyac, al oriente con callejón que va hacia la laguna, al norte con las 10 varas del mismo solar que le quedaron a la viuda de don José de Peñalosa, y al sur con solar de los indios de este pueblo. La venta se hace en 60 pesos, pagados de contado.
María de Peñalosa, viuda de Juan Méndez e hija de los difuntos José de Peñalosa y Juana Vázquez, natural y vecina de este pueblo, otorga poder a su hija Nicolasa de Jesús de Alarcón y a su yerno don Vicente Vela, para que hagan y ordenen su testamento. Fue casada en primeras nupcias con Juan de Alarcón, procrearon 4 hijos, se casó por segunda vez con Juan Méndez, procrearon 3 hijos, sobrevive Ana María Méndez; del remanente de sus bienes manda se mejore la casa de su hija Nicolasa, asimismo manda se entregue el remanente de sus bienes a su nieta Gertrudis de la Soledad, nombra como albaceas a su hija y yerno.
María de Peñalosa, hija legítima de los difuntos José de Peñalosa y Juana Vázquez, natural del Santuario de Chalma en las inmediaciones de México y vecina del pueblo de Jalapa, casada en primeras nupcias con Juan de Alarcón y en segundas nupcias con Juan Méndez, realiza testamento, en el cual nombra como albacea a Nicolasa de Jesús de Alarcón, su hija legítima del primer matrimonio, y como herederos designa a la citada Nicolasa, José y María, hijos legítimos del primer matrimonio, y Ana María, hija legítima del segundo matrimonio.