Francisco de Orduña, el mozo, teniendo poder de su padre, Francisco de Orduña, para comprar esclavos a plazos, obligó a su padre a pagar 1 200 pesos de oro común a Diego de Ávalos, precio de tres negras esclavas, los cuales dará para el 9 de diciembre de 1604.
Diego de Ávalos, mercader de negros, vende a Francisco de Orduña, el mozo, vecino de esta provincia, tres esclavas negras llamadas las dos Marías, de nación Arara, y la otra, Carabalí, de diferentes edades, por el precio de 400 pesos de oro común cada una.
Diego de Ávalos, mercader de negros, residente en esta Nueva España, vende a Gómez de Quintana Dueñas, Alcalde Mayor de Jalapa, dos esclavos negros, varón y hembra, nombrados Bartolomé y María, de nación Angola, bozales, de 20 años de edad, poco más o menos, por el precio de 400 pesos de oro común cada uno.
Gómez de Quintana Dueñas, Alcalde Mayor de Jalapa, se obligó a pagar a Diego de Ávalos, 800 pesos de oro común, precio de dos esclavos negros, varón y hembra, en esta forma: 400 pesos para el día 25 de junio, y los 400 pesos restantes para fines de octubre del presente año de 1604.
Diego de Ávalos, mercader de negros, vende a Alonso García de la Torre, vecino de Jalapa, un esclavo negro llamado Antón, de nación Angola, de 20 años de edad, poco más o menos, por el precio de 390 pesos de oro común.
Alonso García de la Torre se obligó a pagar a Diego de Ávalos, mercader de negros, 390 pesos de oro común, precio de un esclavo negro que le vendió, llamado Antón, para el 9 de diciembre del presente año de 1604.