Josefa Escolástica Molina, natural y vecina de esta Villa de Jalapa, hija legítima de José Sebastián Molina y Ana de la Rosa Martínez, difuntos, viuda de José Sabino de la Cruz Ruiz, otorga su testamento donde nombra como albaceas testamentarias a don Francisco Ramírez y a don José Manuel Rosendo, yerno de la otorgante, como herederas nombra a Severiana, casada con el citado Manuel Rosendo, y a María, doncella de 24 años, sus hijas legítimas y de su difunto marido.
Antonio Camacho, vecino de este pueblo, viudo de Estefanía de la Rosa, parda libre, vende un pedazo de solar, que ésta heredó de su abuela María de Jesús, negra libre, que mide 20 varas en cuadro y que linda al poniente con solares de los herederos de Salvador Vázquez y Nicolás de Arrieta, al sur con tierras de la virgen, al oriente con solar de Patricio Mafara y al norte con casa y solar de José Sebastián Molina, al precio de 30 pesos.
José Sebastián Molina, hijo legítimo de los difuntos Diego Molina y Pascuala Gertrudis Muñoz, natural y vecino del pueblo de Jalapa, casado con Ana de la Rosa Martínez, realiza testamento, en el cual nombra como albacea a José Sabino de la Cruz Ruiz, su yerno, junto con Manuel de Rivera, vecinos de este pueblo, y como herederos designa a Josefa Escolástica, Dominga Soriana y María Eugenia, sus hijas legítimas.