Cristóbal Rodríguez, mayordomo de la cuadrilla de Hernando de Lemos, manifestó los indios que bajan a la ciudad de la Veracruz, que son como siguen: El capitán llamado Gerónimo [Jerónimo] y su mujer Francisca; Pedro, soltero; Melchor y su mujer Juana; Juan chico y su mujer María; Juan y su mujer Juana; Roque, moreno, esclavo; Diego Luis, mestizo, soltero; Juan, ayudante de Gerónimo [Jerónimo]; Pedro, ayudante de Melchorillo, soltero; Diego, ayudante de Juan, chiquillo soltero; Mateo, ayudante del moreno Roque, soltero; y Tomás, ayudante de Diego Luis, soltero.
Se visitaron los carros de Hernando de Lemos, vecino de los Ángeles, que bajan a la ciudad de la Veracruz a cargo de Francisco Hernández, en cuyos carros se halló a la gente siguiente: Marcos, Capitán, y Magdalena su mujer; Melchorillo y María, su mujer; Juan chico y María, su mujer; Gerónimo [Jerónimo] y Francisca, su mujer; Andrés y su mujer Ana; Dieguillo, soltero; Diego Luis, de la Puebla; Pedro loco; Frasquillo; Lucas, y María su mujer.
El dicho Corregidor [Gaspar Asencio Cornejo] visitó los carros de Lemos, que bajan a la Veracruz, los cuales lleva a cargo Francisco Hernández, en los que halló a la gente siguiente: Marcos y su mujer Magdalena, de la Puebla; Melchor y su mujer María, de la Puebla; Centeno, soltero; Melchor y su mujer María, de junto a la Puebla; Juan chico y su mujer María; Diego, soltero; Lucas y su mujer María, de San Jusepe [José]; Gerónimo [Jerónimo] y su mujer Francisca, de la Puebla; Diego Luis, soltero; y Pasquillo [sic].
Diego Luis, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Jerónimo González, vecino de Los Ángeles, 40 pesos de oro común que restan de las cuentas que ambos han hecho hoy día, los cuales dará 20 días después de la fecha de esta escritura.
Gaspar Pérez, residente en la Venta [Plan] del Río, en esta jurisdicción, se obligó a pagar a Juan Martín de Abreo[Abreu], mercader, vecino de Jalapa, 60 pesos de oro común, por razón de otros tantos que él debía a Diego Luis, ventero de la Banderilla, de una mula que le vendió y se la hurtaron, para fin del mes de mayo del presente año.
Diego Luis, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de Los Ángeles, 240 pesos de oro común, precio de 4 mulas de arria, en esta manera: la mitad para dentro de seis meses, y la otra mitad de allí en otros seis meses corridos.
Diego Luis, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Francisco del Moral 100 pesos de oro común, precio de dos mulas de arria, en los siguientes plazos: 33 pesos para el día de Navidad del presente año; otros 33 de allí en seis meses y los 34 restantes dentro de otros seis meses.
Don Juan Diego, gobernador actual del pueblo de Xicochimalco; sus alcaldes Don Gaspar Hernández y Don Francisco Juan; regidores Francisco Antonio y Diego Luis; alguacil mayor José de la Cruz; escribano Pascual Juan, dijeron que por cuanto Su Majestad por real cédula mandó se pongan maestros de escuela en los pueblos de esta jurisdicción y en su cumplimiento, la justicia de Jalapa les eligió por maestro de su pueblo a Francisco Nicolás, español, vecino de Jalapa, por tiempo de cuatro años, a partir del 23 del presente, al precio de 200 pesos de oro común anuales, 12 fanegas de maíz en cada uno, y un huevo el viernes y otro el sábado, por cada muchacha o muchacho a la semana.
Diego Luis, residente en la Venta de la Banderilla, se obligó a pagar a Juan Martín de Abreo[Abreu], mercader, vecino de Jalapa, 125 pesos de oro común, por razón de 12 botijas de vino, a 6 pesos y 4 tomines cada botija, crea, brin y aceite que le vendió, para de la fecha de esta escritura en cuatro meses corridos, puestos en este pueblo.
Pedro Calderón, dueño de la Venta de La Hoya, vende a Diego Luis, vecino de Jalapa, un negro llamado Francisco, de nación Angola, de 16 años de edad, libre de hipoteca, empeño ni enajenación, por el precio de 400 pesos de oro común.