Doña Catarina García, hija legítima de los difuntos don Diego García y don Catarina Pérez, vecina del pueblo de Jalapa, casada con Juan Martín Blanco, de quien es albacea, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su yerno don José de Acosta, don José Miguel Pérez, Cura de Naolinco y a sus hijas Juana de Jesús y Petronila Blanco García, y como herederos a Antonia Josefa, María de la Encarnación, María Gertrudis, Juana de Jesús, Isabel Bernarda, Antonia Quiteria y Petrona, sus hijas legítimas, junto con sus bisnietas e hijos de sus hijas ya fallecidas.
El Bachiller don Bartolomé Martínez de Mora, natural de Cádiz, Presbítero Domiciliario de Puebla de los Ángeles, hijo legítimo de los difuntos don Juan Martínez de Mora de Gatica y doña María Espinosa de los Monteros, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas y herederos a don José Miguel Pérez y don Francisco José Pérez, mencionando una deuda que don Francisco del Camino y Velasco, albacea del difunto de don Pedro de Parraga Robledano, tiene con él por la cantidad de 4, 000 pesos; por bienes menciona los siguientes: un ramo de capellanía que le impusieron sus padres que manda se cobre; 2 cuartos de cal y canto con su solar correspondiente y el cuarto de su morada, junto con el solar que le corresponde, manda se le entregue a doña Gertrudis Montero.