José María González y Campoverde, de esta vecindad, otorga que vende, cede y traspasa en favor de Juliana Chávez de esta vecindad, una casa de paredes de edificio bajo, cubierta de madera y teja, situada en esta villa, en la calle que baja para los Berros a la vuelta de la de San Miguel a la que hace su frente hacia el sur; y del otro lado con casas que fueron del difunto maestro de albañil Juan Manuel Rodríguez y por su fondo al norte que se compone de 20 varas linda con terreno de los herederos de Ignacia Molina y hoy de los de José Rivera; por el costado del oriente linda, con casa y terreno de don Diego Morales y hoy de don José Fernández de Castañeda; y por el poniente con casa de los herederos de don Domingo Franceschi. Cuya deslindada finca la hubo por fin y muerte su padre José María González y Martínez, quién la hubo y compró de doña María Gertrudis Rodríguez por escritura que le otorgó a su favor en esta villa a 15 de enero de 1800; y la que ahora, la vende en la cantidad de 260 pesos libres de todo gasto, en reales de contado.
Zonder titelDoña María Ignacia de Acosta, vecina de Jalapa e hija de don Matías de Ortega y doña María de Acosta, otorga su testamento de la siguiente manera: fue casada con don Antonio Rivera, procrearon a José Ignacio Rivera, María Nicolasa Rivera y a otros que murieron, fue casada en segundo matrimonio con don Diego Morales; nombra por albacea testamentario a don Manuel de Bárcena Bezanilla y nombra como herederos a sus 2 hijos.
Don Diego Morales, Teniente de la Vara de Alguacil Mayor de este pueblo de Jalapa, don Esteban Viale y don Manuel de Robles, vecinos de España y residentes en este pueblo, otorgan poder general a don Juan de Oropeza, vecino del pueblo de Tulancingo, para que cobre todas las cantidades de pesos y otros efectos que les deban y los represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Don Manuel, don Juan, don Diego, don Nicolás Morales, don Juan de Aguilar, doña Juana y doña Nicolasa Domínguez, don Miguel Moctezuma, marido de doña Juana, don Juan Gómez de Estrada, marido de doña Nicolasa Domínguez, don Miguel de Acosta, en nombre de su madre doña Josefa de Guevara, nietos y herederos de doña Bernarda de los Reyes, retiran a los suyos, el derecho a cobrar los réditos de las tierras que les cedió doña María Josefa Cuevas Aguirre y Avendaño, vecina de la Corte de México, a través de su apoderado don Francisco Díaz Parraga y otorgan y ceden este derecho a doña María Josefa.
El Capitán Manuel de Bárcena Bezanilla, vecino de Jalapa, albacea de los difuntos don Diego Morales y doña María Ignacia de Acosta, dijo que ésta última dejó por herederos a José de Rivera y María Nicolasa Rivera, hijos de su primer matrimonio, los cuales junto con el otorgante venden a Leonarda Fernández, doncella, de la misma vecindad, un solar y una casa de cal, canto, madera y tejas, la cual linda al norte con la Calle de San Francisco de Paula y casa de don Lucas Rosete, al oriente con casa del Bachiller don José Morales, al sur con solar de Cayetano Domínguez y al poniente con casa y solar de Ignacia Molina; dicha venta la realizan en 600 pesos.
El Licenciado don Manuel Ignacio García [de la Vega], Cura y Juez Eclesiástico del partido de Actopan, don Juan de Aguilar, don Juan Morales, don Manuel Morales, don Diego Morales y don Nicolás Morales, hermanos, doña Juana Domínguez, don Antonio Domínguez, y demás herederos, propietarios y accionistas de un sitio de ganado menor ubicado en términos de Maxtatlán, Chiltoyaque y Chiquasentepeque, en unos montes claros que por medio pasa un arroyo nombrado Tescanta y por otro llaman Tilzapoapan en términos de esta jurisdicción, que perteneció a don Cayetano Domínguez, otorgan poder especial don Julián Rodríguez, a don Luis de Acosta y don Felipe de Acosta, para que procedan a reconocer y deslindar las tierras litigiosas con presencia de los documentos que otorguen todas las partes cooperando a la transacción, convenio y concierto realizada por los peritos.
Ignacia Molina, mujer legítima de Francisco de Espinosa, vecinos del pueblo de Jalapa, y con licencia expresa de su marido, vende a don Diego Morales, Teniente de Alguacil Mayor de este juzgado, un solar que mide 8 varas de frente y 63 varas de fondo, el cual linda al norte con la calle de la Zanja y casas de don Lucas Rosete, al oriente con casa y solar del Bachiller José Morales, al sur con solar de Cayetano Domínguez y al poniente con casa y solar de la otorgante, en la cantidad de 40 pesos.
María Gertrudis Rodríguez, de estado viuda mayor de 25 años, vecina de esta Villa, otorga que vende a José María González, de esta misma vecindad, una casa de paredes cubierta de madera y teja, ubicada en la calle que baja para los Berros, que antes se decía para la Tenería de Mafara, hacia el sur y del otro lado casa de Juan Manuel Rodríguez por donde tiene 10 varas de frente, por el costado del oriente linda con solar que fue de Diego Morales, por el poniente con solar que fue de don José de Vega y hoy de don Manuel de Velasco, y por el norte que es su fondo, compuesto por 20 varas, linda con solar de los herederos de Ignacia Molina. La vende en 400 pesos.
María Nicolasa Rivera, vecina del pueblo de Jalapa, mujer de José Antonio de Acosta, vende a María Gertrudis Rodríguez, una casa y solar que linda y hace frente al sur con la calle que por la tenería de Mafara baja al plan de Los Berros por donde tiene 10 varas, al oriente con solar que era de Diego Morales y hoy es de Leonarda Hernández, al norte mide 20 varas y linda con solar de Ignacia Molina y al poniente con solar de José de Vega. La venta se hace en 300 pesos que le han pagado de contado.
Don Diego Morales, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder a don Manuel de Bárcena Bezanilla, Capitán de Milicias Provinciales de este pueblo, para que en su nombre cobre todas las cantidades de pesos, oro, plata, joya, etc., que le adeuden y siga contienda de juicio si se requiere. Y que también se encargue de su testamento, en donde declara, es hijo de don Pedro del Moral y doña Victoria Guerrero, otorga poder para testar y nombra por albaceas a su esposa doña María Ignacia de Acosta y al mencionado Bárcena, no han procreado hijos, del remanente de sus bienes nombra herederos a los que aparecerán en la memoria que dejará a los albaceas.