Don Ignacio Bello, hijo legítimo de los difuntos don Bernabé Bello y doña Sebastiana de Aparicio, junto con doña Rita González, su legítima esposa, hija legítima de don Manuel González, difunto, y doña Josefa Hernández, viva, naturales del pueblo de Teziutlán y vecinos del pueblo de Jalapa, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, y como herederos, don Ignacio nombra a su citada mujer y ella a doña Josefa Hernández, su madre.
Don Ignacio Bello, vecino y mercader con tienda pública en el pueblo de Jalapa, don Ignacio de Guevara, dueño de recua y Pedro de Guevara, dueño de recua en el mismo pueblo, otorgan poder especial a Miguel Sánchez Cortés, vecino de este pueblo, para que haga la postura que le parezca el día del remate del asiento de la nieve en la Real Almoneda, obligándolos a pagar a dicho Miguel Sánchez Cortés, como sus fiadores y principales pagadores.
Don Ignacio Bello, vecino de este pueblo, administrador de una tienda mestiza propiedad de don Bartolomé Salvo, de esta vecindad, por cuya administración recibe el tercio de las ganancias con la condición de responder por lo que sea fiado, se obliga a pagar a dicho Salvo, 1, 567 pesos y 3 reales, dando anualmente 300 pesos y como seguro hipoteca una tienda mestiza que tiene en este pueblo, a la linde de la casa de la viuda de don Francisco de Castañeda, la cual compró a don Antonio Camacho.
Don Ignacio Bello, vecino del pueblo de Jalapa, viudo de doña Rita González, otorga poder especial a don Ventura Rosende, su yerno, para que cobre y pague lo que deba a los acreedores de su difunta esposa, así para que cobre lo que le deban.
Antonio Camacho, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Ignacio Bello, vecino del mismo pueblo, un cuarto de paredes, techado de tejas, con 9 varas de frente y 8 varas de fondo, el cual linda al sur con la calle de Acequia, al oriente con casa de don Bartolomé Salvo, al norte con casas de dicho Bartolomé y al poniente con casas de la Cofradía del Señor Sacramentado, al precio de 150 pesos.
Don José de Ugarte, vecino de este pueblo de Jalapa, se obliga a pagar a don Pedro Moreno 1,173 pesos de oro común por otros tantos que es deudor a la Compañía titulada Moreno y Arteaga de resultas de una cuenta que su tendero don Ignacio Bello tuvo con don Gabriel de Arteaga, vecino de la Nueva Veracruz, cantidad que se obliga a pagar 60 días antes de que se asignase para el despacho de la primera flota que llegue después de la fecha al Puerto de Veracruz. Como seguro de la deuda hipoteca una casa ubicada en la Calle Nueva de este pueblo.
Don Ignacio Bello, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a doña Rosa Laureana de Castro, mujer de don Pedro Miguel Martínez, de esta misma vecindad, un cuarto de paredes techado de tejas con el sitio que le pertenece de 9 varas de frente y 8 de fondo, ubicado en la Calle de San Francisco de Paula con la que hace frente hacia el sur, al oriente linda con casa de la compradora, al norte con casa de don Bartolomé Salvo, al poniente con casa de la Cofradía del Santo Sacramento. La vende en 200 pesos.