El capitán Salvador de Acosta, viandante, vende a Francisco Romero, vecino de esta provincia, dos esclavos negros; uno varón nombrado Antonio, de tierra Jolofo, y una hembra llamada María, de tierra Biafara, de 25 años de edad, poco más o menos, por el precio de 400 pesos de oro común cada uno.
Francisco Romero, vecino de esta provincia, como principal deudor, y Juan Díaz Matamoros, como su fiador, se obligaron a pagar a Juan de Nieves, mercader, vecino de México, 763 pesos y 6 tomines de oro común que restan del valor de dos esclavos negros que Bartolomé de Algecira le vendió en su nombre, un año después de la fecha de esta escritura.
Bartolomé de Algecira, mercader de negros, con poder de Juan de Nieves, vecino de México, vende a Francisco Romero dos esclavos negros llamados Manuel y Francisco, de 22 años de edad, de nación Angola, por el precio de 390 pesos de oro común cada uno.
Miguel de Aviñón, vecino de esta provincia de Jalapa, dueño del ingenio de Almolonga, dio su poder cumplido al licenciado Bartolomé Vivas, presbítero, ausente, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren; especialmente, para que tome cuentas a Francisco Romero y a Francisco Costilla, vecinos de la nueva ciudad de la Veracruz, de todos los azúcares que les ha enviado; y de lo que cobrare, pague a Jorge Veneciano 2352 pesos de oro común que le debe de una escritura de plazo cumplido.
Francisco Romero, vecino de esta provincia, como principal deudor, y Juan Gómez, vecino de la provincia de Jalapa, como su fiador, se obligaron a pagar al capitán Salvador de Acosta 800 pesos de oro común, precio de dos esclavos negros, varón y hembra, bozales, para fines de marzo de 1603.