Miguel José de la Paz y Arellano, descubridor de la mina nombrada San Miguel de las Cuevas, ubicada en el paraje Zomelahuacan, del pueblo de Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, junto con sus parcioneros Manuel José de Esquivel y José de Vargas Machuca, otorgan poder general a don José Antonio de Santander, Procurador de Número de la Real Audiencia, para que se encargue de los pleitos que tenga, en especial el que tienen con don Francisco Sánchez, vecino de la Ciudad de México, por la propiedad de dicha mina.
Miguel José de la Paz y Arellano, quien descubrió una mina de oro a la que nombró “San Miguel de las Cuevas”, ubicada en el paraje de Zomelahuacan, esto en el pueblo de Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, junto con sus Parcioneros, don Francisco de Esquivel y don José de Vargas Machuca, vecinos de Real de Minas, otorgan poder general a don Carlos José Garzón, vecino del pueblo de Jalapa, para que pida, demande y cobre a todas las personas que le deban de sus bienes, albaceas, herederos y fiadores, así como para que los defienda y demande en sus pleitos y causas judiciales o extrajudiciales, en especial el que tienen con don Francisco Sánchez, sobre el derecho y propiedad de dicha mina.
Don Miguel José de la Paz y Arellano, don Manuel José de Esquivel y don José de Vargas Machuca, vecinos del pueblo de Zomelahuacan, jurisdicción de Jalacingo, dueños de la mina llamada “San Miguel de las Cuevas”, declaran que fueron despojados de la misma por don Francisco Sánchez, por lo que nombran a Antonio Vázquez Ruiz, vecino del pueblo de Jalapa, como su defensor, acordando retirar de su consorcio a don Matías de la Mora Castañeda, a quien le otorgaron la cuarta parte de los productos de la mina, parte que pasa a manos de don Antonio Vázquez Ruiz.