Ante José de Sandoval, Corregidor por Su Majestad de este partido, pareció Joaquín [Martínez], mayordomo de Francisco Palao [Mellado], para registrar [2 000] toros y novillos.\n
Don Carlos José Garzón, vecino del pueblo de Jalapa, con poder que le otorgó don Juan de Atenas, junto con el difunto don Pedro Pablo de Urquidi, como Administradores y Recaudadores de las Reales Alcabalas, el cual usaron para subarrendar las alcabalas de la jurisdicción de Teziutlán y Atempan, a don Joaquín Martínez y don Juan Vicencio de Flandes, vecinos de Teziutlán, en la cantidad de 1, 260 pesos anuales, señalan que han recibido la renta de los 5 años anteriores.
Don Juan Antonio Pérez Toledano, vecino del pueblo de Teziutlán, vende a don Manuel de Castañeda, vecino del mismo pueblo, una casa en dicho pueblo, la cual linda al oriente con José Jacinto Miranda Mefecit, al sur con la Calle Real que va para el Calvario, al norte con Francisca Guerra y al poniente con casa y solar de don Joaquín Martínez, al precio de 400 pesos.
Don Mariano Rincón, de este comercio y vecindad, otorga que ha recibido del Muy Ilustre Ayuntamiento de esta villa, por mano de su regidor comisionado don Cristóbal Montes de Oca, la cantidad de 300 pesos, cuyo principal es el mismo que se redimió en 22 del presente por parte de la testamentaría de doña Gertrudis Noriega de Zárate y Sandria que lo reconocía sobre sus casas en la calle de la Raqueta, para el aceite de la lámpara que ardía en la iglesia que fue de este hospital. Y se obliga a mantenerlos en su poder por vía de depósito irregular en el término de cinco años, satisfaciendo al Ayuntamiento o a quien administre el hospital, el premio de 5 por ciento en cada año.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO NACIONALDoña María Josefa Casanova, de esta vecindad, de estado viuda, vende a favor de Joaquín Martínez, también de esta vecindad, una casa de edificio bajo, situada en el confín de la Calle de Alba, que baja para la Alameda conocida antes por la de Luis de la Flor, compuesta de 14 y cuarta varas de frente hacia el oriente, dicha Calle en medio, y del otro lado casa de don Francisco Merino; y 32 y 3 cuartas varas de fondo hacia el poniente, por donde linda con el de la casa de Juana [Francisca] Vanegas, viuda de Juan Bermon. Por el costado del norte linda con el callejón cerrado últimamente que atravesaba a la Callejuela de los Luises y por el costado del sur linda con el de otra baja de las que tiene contiguas la vendedora. La vende en precio de 810 pesos, cuya casa posee un gravamen de 50 pesos a favor del Hospital de Mujeres de esta Villa, a premio de 5% anual.
Don Francisco Blanco, del comercio de Puebla, don Ramón y don Vicente Gómez, hermanos, de esta vecindad, dijeron: que tienen celebrada una contrata bajo las capitulaciones siguientes: 1.ª Que don Francisco Blanco les franquea a los Gómez la cantidad de 1 000 pesos y se compromete a que en no habiendo falta alguna, por parte de éstos, les fomentará con otros 300 o 400, cuando ya hayan abonado igual o mayor suma en el efecto que más adelante va a explicar, pues antes de que hayan hecho semejante abono no estará obligado Blanco a fomentar con cantidad alguna. 2.ª Que los expresados 1 000 pesos han de ser satisfechos con suelas de buena calidad y de ocho pies arriba, de las que estos benefician en su curtiduría de esta villa, abonándose por cada suela el valor de 5 pesos, cuatro reales. 3.ª Que no han de poder los Gómez vender a otra persona ninguna de las suelas que beneficien en dicha su curtiduría. 4.ª Don Francisco Blanco ha de recibir aquí las suelas y conducirlas de su cuenta a Puebla, si alguna vez hubiera falta en la entrega por defecto de los Gómez, le satisfarán éstos a aquel los perjuicios. 5.ª Que, para garantizar los expresados 1 000 pesos, los Gómez han de hipotecar dos casas que poseen en la calle de Cantarranas, de esta villa. Dicha hipoteca se ha de entender por cualquier suma que en liquidación de cuentas resulte contra los Gómez. Finalmente don Ramón y don Vicente Gómez formalizan el correspondiente instrumento público de los relacionados 1 000 pesos; y los referidos Gómez, en cumplimiento de lo referido, hipotecan dos casas ambas con su frente al norte y contiguas, lindando la de don Vicente por oriente por casa de don José Francisco Díaz y Torres y por el sur con terreno de la señora viuda de don José Francisco Rivera; y la de don Ramón linda por oriente con casa de don José Joaquín Martínez y Vázquez, y por el poniente con la de don Vicente y por la espalda que es el sur con solar de dicho Martínez.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO NACIONAL Y PÚBLICO INTERINODoña María Josefa Camarillo, viuda y albacea de don Joaquín Martínez, dijo que por bienes de dicho finado existe un sitio en la calle que de la de Cantarranas guía para la Alameda, con 8 y media varas de frente al norte en la línea de la calle, cuya latitud de frente se va ampliando hasta componer 28 varas en el fondo, y teniendo hasta él, longitud 38 varas, lindando por el oriente con casa de Bernardino Fontechy, por poniente con casita de la testamentaria de dicho finado, y por el sur con una zanja de agua. En dicho sitio, hay unas paredes y ruinas de oficinas que fueron tenería, y por urgencia de la familia, se vió en la necesidad de enajenar ese fundo, el cual le tiene vendido a don Narciso Aguilera, el sitio, paredes y ruinas de tenería en precio de 160 pesos, que ya tiene recibidos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICOLuis, José, María, María Josefa y Ana María Camarillo, casadas las dos últimas con Joaquín Martínez y Juan Cabrera, respectivamente, los cuatro comparecientes herederos del difunto don Juan Camarillo otorgan que venden a Ana Antonia Gandurin, de esta vecindad, una casa de paredes, parte de lodo, cubierta de madera y teja, situada en la Calle de la Pila de San Cristóbal; se compone de frente a poniente de 11 varas y de fondo al poniente 30 varas. La venden por precio de 280 pesos.
Don Pedro Pablo de Urquidi y don Carlos José Garzón, vecinos del pueblo de Jalapa, con poder otorgado a su favor por don Juan de Atenas, otorgan en arrendamiento a don Joaquín Martínez y a don Juan Vicencio de Flandes, las alcabalas de la jurisdicción de Teziutlán y Atempa, por el periodo de 5 años, con una paga de 1, 207 pesos anuales, pagando la mitad cada 6 meses.
Don Miguel Eustaquio Cardeña, Escribano y Notario Público de estos reinos, otorga poder especial a don Joaquín Martínez, vecino del pueblo de Teziutlán, para que en su nombre prosiga, termine y acabe todas las acciones, tasaciones y autos que sobre las tierras de Maxtatlán sostiene con don Antonio García Campomanes, vecino del pueblo de Naolinco.