Don Gregorio Maldonado, vecino del pueblo de Coatepec, declara que ha recibido de doña Felipa Florentina Hernández, viuda y albacea de don Antonio Ramón Hernández, la cantidad de 248 pesos y 6 reales en calidad de depósito irregular, a favor de la Ánima Sola y su capilla fabricada en la plaza del mencionado pueblo, como lo estipula el testamento del difunto, por lo que dicho Gregorio se obliga a pagarla en un tiempo de 5 años con un rédito de 5 %, y para cumplir esta obligación, hipoteca una casa labrada en el pueblo de Coatepec, linda al norte con la calle que baja para los ingenios, al oriente con la esquina opuesta de Mariano Rebolledo, al poniente con casa que fue de José Martín Ortiz y ahora lo es de los Rebolledo.
Don Bartolomé Salvo, vecino y del comercio de este pueblo de Jalapa, con poder que tiene de don José Martín Ortiz y de su esposa Albina María Vázquez, vecino de la capital de México, otorga que vende a don Jerónimo Rebolledo, vecino y del Comercio del pueblo de Coatepec, una casa ubicada en la Calle Real que sale de plaza para los ingenios y llano de la Orduña, con la que hace frente hacia el norte y del otro lado casa de María García, por donde tiene 42 varas, al sur linda con solar de Antonia Lovillo que es el fondo y tiene 73 varas, al oriente linda con casa y solar de Gregorio Maldonado, al poniente con casa y solar de los herederos de Marcos Gorrón. La vende en 700 pesos de oro común.
Don Francisco Portillo, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Gregorio Maldonado, vecino de Coatepec, una casa de paredes y tejas con su sitio, que linda al oriente con casa de dicho Gregorio Maldonado y calle en medio, al norte con casa y solar de María Roldán y la Calle Real en medio, al poniente con don José Martín Ortiz y al sur con solar de Juan Santos Lovillo, al precio de 320 pesos.
Gregorio Maldonado, vecino del pueblo de Coatepec de esta jurisdicción, se obliga a pagar a los herederos de Antonio Ramón Hernández, de la misma vecindad, la cantidad de 547 pesos 1 real, los que se obliga a pagar a la tutora o curadora de dichos menores luego que tengan edad o tomen estado, pagando anualmente los réditos del 5 %. Para la seguridad de esta deuda hipoteca una casa que compró a don Francisco Portillo y que hace esquina con la Calle Real y la que va para la casa del Bachiller don Nicolás Ricardo, entre oriente y norte, por el sur con sitio que posee Antonio Lovillo, por el poniente con sitio que posee don José Martín Ortiz.