Don Tomás de la Cruz, vecino de Jalapa, hijo de don Agustín de la Cruz y doña Antonia Jácome, otorga su testamento, donde ordena sea sepultado en el convento de la iglesia, declara que debe a Antonio Díaz Cuevas y Catarina Díaz Cuevas y a otras personas las cantidades que menciona en la escritura, se casó en primeras nupcias con doña María Romualda Infante, quien no llevó nada al matrimonio y él tenía solamente un caballo, y los bienes que actualmente posee los hizo durante dicho matrimonio, procrearon 6 hijos; se casó por segunda vez con Andrea Hernández, su actual esposa, quien llevó al matrimonio 480 pesos, que es el valor de una casa, no han tenido hijos, por bienes señala casas, literas, mulas y bueyes, nombra por albaceas a su hijo Pedro Mariano de la Cruz, Domingo Aravalles y Manuel de Zárate, a quienes les da poder para que vendan los bienes de su propiedad y cumplan este testamento, por herederos señala a sus hijos.
Tomás de la Cruz, hijo legítimo de los difuntos Agustín de la Cruz y Antonia Jácome, junto con María Romualda Infante, hija legítima de los difuntos Juan Infante y Juana Sánchez, marido y mujer, vecinos del pueblo de Jalapa, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, y como herederos a Prudencio, Pedro Mariano, Juan de Dios, Francisca, Anastasio José, María Antonia, Juana María, Francisco del Rosario y Tomás José, sus hijos legítimos.
Don Anastasio Cruz, natural y vecino de esta Villa, hijo de don Tomás Santiago y Cruz y de doña [María] Romualda Infante, difuntos, otorga su testamento en donde ordena se venda una casa de su propiedad, ubicada en esta Villa, y se imponga sobre la misma finca, para que junto con otra cantidad se celebren en la Iglesia de San José las siete festividades de la Santa Virgen. Declara contrajo matrimonio con doña Catalina Bremón con quien procreó a Felipe de Jesús, María Josefa, José Manuel y José María, mayores de 25 años. Declara por bienes varias casas en esta Villa; un rancho nombrado la Mesa de Maxtatlán; el rancho y potrero Agua Santa; el rancho El Dominico en el que hay 100 reses; 20 literas habilitadas con todo lo necesario, un atajo de 30 mulas de laso y reata con sus aparejos y aperos, de cuyos pertrechos tiene varias bodegas y cuartos ocupados; y 2,000 pesos que a su favor reconoce sobre su casa el Presbítero don Francisco [Pablo] Verenguier [y Acosta]. Declara deber 2,000 pesos a los menores hijos de don Juan Bocelo por porciones hereditarias. Dijo que hace dos años se hizo un aproximado de sus bienes y ascendió a 99,000 pesos, en los que no se incluyeron los ranchos y potreros citados, ni las mejoras que les ha hecho. Deja a su nieto José María, hijo de Felipe, el remanente de su quinto. Nombra como albaceas fideicomisaria y tenedora de sus bienes a su esposa, en primer lugar, y en segundo a su hijo José Manuel Cruz y Bremón. Nombra como herederos universales a sus cuatro hijos.\t
Don Pedro Mariano de la Cruz, vecino de este pueblo de Jalapa, declara que ha recibido de doña Paula Barradas Meléndez, Mayordoma de la Cofradía de la Señora del Carmen, la cantidad de 200 pesos en calidad de depósito irregular por el periodo de 7 años, y para la seguridad del pago hipoteca una casa que heredó de sus difuntos padres, don Tomás de la Cruz y doña María Romualda Infante, casa donde vivieron sus difuntos padres y que compraron al Convento de Religiosos del Señor San Francisco.