Don Alonso José Fernández, hijo legítimo de don Miguel Fernández y de doña Leonor Casilda de Jesús, difuntos, natural de la Villa Arjona en Jaén, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga su testamento donde declara no tener más bienes que 1, 900 pesos en poder de don Dionisio José Salvo, más 126 pesos 4 reales que le deben, se desposó en estos reinos con Doña María Feliciana Muñoz y que en ese tiempo lo hicieron regresar por este clandestino casamiento, donde restituido ratificó el matrimonio el 25 de octubre de 1770, de tal modo que ni antes ni después de ratificado consumó el matrimonio con dicha María, por ser una señora de más de 80 años, nombra como albacea y heredero a don Dionisio José Salvo.
Don Bartolomé Salvo, vecino del pueblo de Jalapa, Teniente Reformado de Milicias, con poder que le otorgó a su favor don Alonso José Fernández, vende a don Manuel Bañares, vecino de este pueblo, un solar cercado de piedras que mide 22 varas de frente y 34 varas de fondo, el cual contiene un jacal de rajas, teja y cerca de piedras, linda al norte con la Calle Nueva y casas que fueron de María de Acosta, al oriente con la Calle Nueva, casa de Nicolás de Ortega, y casa que fueron de Esteban Mojica y hoy son de José de Castro, al sur con casa y solar de don Antonio de Campo y al poniente con casa de los herederos de don Tomás García, en la cantidad de 500 pesos.
Don Alonso José Fernández, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios de la Ciudad de México, para que ante el señor Contador General de Reales Alcabalas, lo obligue a dar fianza a favor de la Real Hacienda en la cantidad de 2, 000 pesos, cantidad en que se remataron las alcabalas de la Nueva Veracruz a don Bernardo Rodríguez del Toro, vecino de la Nueva Veracruz, en arrendamiento por el tiempo de 5 años.