El Bachiller Cristóbal Jiménez Barragán, Boticario Revalidado y de honor de la Real Cámara del Rey, otorga a su hijo Cristóbal Alfonso Jiménez Barragán, residente en este pueblo de Jalapa, el arrendamiento de una botica de géneros medicinales simples y compuestos, con una paga de 1 peso diario, por el tiempo que se convenga entre los mencionados participantes.
Don Cristóbal Jiménez Barragán, natural de la Ciudad de Arcos de la Frontera del Arzobispado de Sevilla, en los Reinos de Castilla y residente del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Martín Jiménez Barragán y doña María Rodríguez Angulo, viudo de doña María Jiménez de Ecal, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas y herederos a sus hijos legítimos don Cristóbal Alfonso Jiménez Barragán y don Vicente Jiménez Barragán, nombrando entre sus bienes una botica ubicada en la casa de su morada con todos sus géneros simples y compuestos.
Don Cristóbal Jiménez Barragán, Maestro Boticario y vecino del pueblo de Jalapa, vende a su hijo don Cristóbal Alfonso Jiménez Barragán, una botica ubicada en este pueblo, con todos los géneros que la componen, libre de empeño al precio de 1, 300 pesos, 700 pesos que ya le tiene entregados, y el resto que le dará en 4 meses.