Don Pedro Antonio de Herrera, Maestro de Farmacopea, con botica pública en Jalapa, otorga poder a don Manuel Pizarro de los Reyes, hermano de su difunta esposa, para que demande y perciba de cualquier persona las cantidades de pesos, oro, plata y otras cosas que le adeuden a su difunta mujer doña Mariana Pizarro de los Reyes, y en especial de la dote que le cupo en nombramiento de huérfana que le hizo el Mayordomo José Salazar, de lo que perciba que entregue recibos y si por dichas cobranzas fuese necesaria contienda de juicio, que la siga ante las autoridades correspondientes.
Don Clemente de Lafragua, vecino de México y residente en Jalapa, dijo que a nombre de su compadre don Manuel Antonio de Alonso y por la compañía que ambos tienen, otorga poder a don José Salazar, vecino de Puebla, para que en representación de ambos pueda solicitar, buscar y sacar de capellanías, obras pías, cofres, juzgados o comunidades que quieran hacerle el suplemento, hasta por la cantidad de 60, 000 pesos a premios o como más le sea conveniente y obligarlos como principales.
José Cesáreo Quesada y Nava como marido de Paula Salazar, Ignacio de Mendoza como marido de María Josefa Salazar, Agustín Briones como marido de María Candelaria Salazar, los hermanos Pedro, Miguel, Gregorio y Juan Salazar, y en voz de los ausentes de José y Juana Salazar, viuda de Nicolás Amador, todos vecinos de Xicochimalco, hijos legítimos de doña Josefa Morales y de don Pedro Salazar, declaran que su madre se caso por segunda vez con don Fernando Álvarez, y en atención a que dicha su madre ha muerto sin haber tenido hijos en su segundo matrimonio y estarse haciendo inventarios de sus bienes, otorgan poder especial a don Pedro de Senande, Notario Eclesiástico, vecino del pueblo de Jalapa, para que los represente y entienda en la facción de inventarios haciendo en ellos todos los autos y diligencias que convengan, nombrando tasadores y partidores.
Don Manuel Camaño, Subteniente de Granaderos del Regimiento de Infantería Provincial de Milicias de Valladolid de Michoacán, residente en esta Villa, otorga poder general a don Martín de Abal, vecino de Valladolid, para que en su representación demande, perciba y cobre judicial o extrajudicialmente de las personas que le sean deudoras, y para que administre todos los bienes que en virtud de este poder le serán entregados por don José Salazar, de aquella vecindad, a quien estaba encargada la administración y manejo de sus bienes, por lo que le confiere éste con libre y general administración para ello.
Don Manuel Antonio de Alonso, natural del lugar del Rollo Obispado de Osma, jurisdicción de Soria en Castilla la Vieja y vecino de este pueblo de Jalapa, del Comercio de Cádiz de la Carrera de Indias, hijo legítimo de don Juan de Alonso y doña Francisca Romero, realiza testamento en donde declara es casado con doña Bárbara Javiera Álvarez de Guitián, hija legítima de don Alejandro Álvarez de Guitián y doña Ana María de Iglesias. Nombra albaceas a su citada esposa, a don Francisco Javier de Blasco y a don Francisco Antonio Guerra, ambos vecinos de Cádiz, y si alguno falleciere, nombra para suplirlo a su esposa, a su compañero don Clemente de Lafragua, a don José Salazar, o a don Santiago Barguiarena. Nombra como herederos a sus hijos doña María Salome Rafaela, a don Ignacio María Ambrosio y a doña María Bárbara.