Don José Sanchinel, vecino de este pueblo de Jalapa, padre y tenedor de sus hijos y de su difunta esposa doña Faustina de Escobar y de don Antonio Primo de Rivera, como curador de las hijas menores de don Luis de Escobar y su madre doña Ana María Méndez, y don Lorenzo Roso, como marido y conjunta persona de doña Rosa de Escobar, venden a doña Josefa de Escobar, otra de las herederas; una casa que hace frente con la calle de Tecuanapa con la que hace frente así al norte y del otro lado el Hospital de este pueblo, por el sur que es el fondo tiene 44 varas y linda con solar de Modesto Antonio Viveros y lo mismo por el poniente, y al oriente con casa y solar de don Celedonio Pérez. La venden por la cantidad de 999 pesos, uno y tres cuartillos reales.
Don Luis de Escobar, hijo legítimo de los difuntos don Laureano de Escobar y de doña Petrona Nolasco González, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a doña Ana María Méndez, su legítima esposa, en compañía de don Antonio Primo de Rivera, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción de Jalapa, y como herederas a sus hijas legítimas Josefa Gertrudis y María Gertrudis.
Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa, con poder que le otorgó María Montañés de la Cueva, da arrendamiento a Luis de Escobar, vecino de este pueblo, una casa que tiene una tienda de géneros, comestibles y mercaderías ubicada en este pueblo, de cal y canto y tejas con su sitio, que linda al oriente con la Calle de Montañés, al norte con casas de Robledano, al poniente con casas de Domingo Mier y al sur con casas de Juana Josefa Luis y de Pedro Gorrindo Palomino, por el periodo de 2 años, con una paga de 5 pesos mensuales, obligándose dicho Luis a pagar a Juan, la cantidad de 406 pesos 2 reales y medio de importe por la tienda.
Don Luis de Escobar, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder a don Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios de la Ciudad de México, para que lo obligue como fiador a favor de la Real Hacienda, por la cantidad de 2, 000 pesos, por concepto de las alcabalas de Veracruz, que se remataron para arrendamiento a don Bernardo Rodríguez del Toro, vecino de la Nueva Veracruz, por tiempo de 5 años.