Don Juan Esteban de Arosemena, vecino de la Nueva Veracruz y residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios en el Real Palacio de México, para que comparezca ante el Contador General de Alcabalas, donde lo obligue a favor de Su Majestad y Real Hacienda, como fiador de Bernardo Rodríguez del Toro, arrendatario de las alcabalas de la Nueva Veracruz; por la cantidad de 2, 000 pesos.
Don Pedro Gorrindo Palomino, vecino del pueblo de Teocelo, otorga poder especial a don Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios en el Real Palacio de México, para que compareciendo ante el Contador General de las Reales Alcabalas, lo obligue como fiador por la cantidad de 2, 000 pesos en que se remataron a don Bernardo Rodríguez del Toro, en arrendamiento las alcabalas de la Nueva Veracruz, por el tiempo de 5 años.
Don José Díaz de Acosta, dueño de tocinería y casas, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios y vecino de la Ciudad de México, para que lo obligue por fiador a favor de la Real Hacienda y ante el Contador General de Reales Alcabalas de este reino, por la cantidad de 2, 000 pesos, por las alcabalas de esta jurisdicción y demás ramos que se remataron en la Real Almoneda de la Ciudad de México, a favor de Juan de Atenas, vecino de la Nueva Veracruz, por el tiempo de 5 años.
Don Bernardo Cardeña, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios en el Real Palacio de México, para que comparezca ante el Contador General de Alcabalas y lo obligue a favor de Real Hacienda en la Contaduría de Alcabalas de la Ciudad de México, en la cantidad de 2, 000 pesos, como fiador de don Bernardo Rodríguez del Toro, a quien se le remataron en arrendamiento las reales alcabalas de la Nueva Veracruz, por el tiempo de 5 años.
Don Luis de Escobar, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder a don Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios de la Ciudad de México, para que lo obligue como fiador a favor de la Real Hacienda, por la cantidad de 2, 000 pesos, por concepto de las alcabalas de Veracruz, que se remataron para arrendamiento a don Bernardo Rodríguez del Toro, vecino de la Nueva Veracruz, por tiempo de 5 años.
Miguel García Espejo, Juez y Administrador de las Reales Alcabalas, otorga poder general a Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios de la Corte de México, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Don Gaspar de Olavarrieta, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios de la Ciudad de México, para que lo obligue como fiador a favor de la Real Hacienda, por la cantidad de 2, 000 pesos, por las alcabalas que se remataron en arrendamiento a Bernardo Rodríguez del Toro, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, por el periodo de 5 años.
Don Miguel García Espejo, arrendatario de las Reales Alcabalas de este pueblo y sus Ramos, otorga poder a don Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios de la Ciudad de México, para que en su nombre, lo obligue como fiador a favor de la Real Hacienda, por la cantidad de 2, 000 pesos, mismos en que se le remataron a don Bernardo Rodríguez del Toro, vecino de la Nueva Veracruz, de donde son las citadas alcabalas, por tiempo de 5 años.
Don Laureano Fernández de Ulloa, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios y vecino de la Ciudad de México, para que lo obligue como fiador a favor de la Real Hacienda, en la cantidad de 2,000 pesos, por concepto de las alcabalas que se remataron a don Juan de Atenas, vecino de la Nueva Veracruz, por tiempo de 5 años.
Don Pedro Domínguez Ballesteros, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Antonio Cristóbal de Salamanca, Agente de Negocios y vecino de la Ciudad de México, para que lo obligue como fiador a favor de la Real Hacienda, en la cantidad de 2, 000 pesos, por las Alcabalas de este pueblo, su jurisdicción y agregadas que se remataron a don Juan de Atenas, vecino de la Nueva Veracruz, por el tiempo de 5 años.