Don Diego Antonio de Ortega, vecino del pueblo de Jalapa, vende al Capitán Antonio Primo de Rivera, Administrador de la Real Renta y Estanco del Tabaco de este pueblo, una casa de piedra y lodo, con rajas de cal, cubierta de madera y tejas, la cual mide 50 varas de frente y 50 varas de fondo, linda al poniente con la Calle Nueva y casas de doña Petra de Zárate, al oriente con el callejón que sale de la Calle Real entre la esquina de la casa de doña Josefa de Acosta, al norte con casa de Marcos Mojica y al sur con la de María Nicolasa de Torquemada, viuda de don Agustín Suárez en la cantidad de 1, 250 pesos, 950 pagados de contado y los restantes 300 pesos pertenecen al censo sobre la casa que se le deba a doña María Nicolasa.
Don Bartolomé Zurita, Teniente de la Compañía Miliciana de Caballos Dragones de Naolinco de donde es vecino, otorga que vende a don Diego Antonio de Ortega, de esta vecindad, una casa con el sitio que le pertenece en este pueblo de Jalapa, ubicada en el callejón que llaman de las Tinas, que hace frente por el poniente, por donde tiene 50 varas, con casas de la susodicha y dicho callejón en medio, por el norte con casa de Esteban Mojica, por el fondo, que es al oriente, con solar que fue de don Agustín Suárez, por donde tiene otras 50 varas, y por el sur linda con casa de dicho don Agustín y de José Casanova. La vende por precio de 625 pesos.
Don Antonio Primo de Rivera, vecino del pueblo de Jalapa, compró a don Diego Antonio de Ortega, una casa y solar, declarando que dicha compra la hizo para él y para don Antonio Sáenz de Santamaría, por lo que acordaron en cláusulas contenidas en esta escritura en cumplir los acuerdos y condiciones que ambos pactaron.