Ramón de Osorio, natural de San Felipe de Tlaxcala y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Nicolás de Osorio y Pascuala González, casado en primeras nupcias con la difunta María Díaz Parraga, y en segundas con Rita Apolonia Jiménez, realiza testamento, en el cual otorga a dicha Rita, el 5 % de sus bienes y a sus nietos, hijos naturales de María Candelaria, junto con los de su hija Pascuala de Osorio.
Ramón de Osorio, hijo legítimo de los difuntos Nicolás de Osorio y Pascuala González, casado en primeras nupcias con María Díaz Parraga, y en segundas con Rita Apolonia Jiménez, realiza testamento, en el cual nombra como albacea a su citada segunda esposa, en compañía de don Antonio Díaz Parraga, y como herederos nombra a sus nietos, Nicolás de Nava, Manuela Josefa, y Francisco de Nava, hijos legítimos de la difunta Gertrudis, su difunta hija, en compañía de Ramón y Gertrudis, hijos de la difunta María Candelaria, su otra hija legítima.
Ramón de Osorio, hijo legítimo de Nicolás de Osorio y de Pascuala González, difuntos, natural del pueblo de San Felipe de la jurisdicción de Tlaxcala y vecino de esta jurisdicción, otorga poder para testar a su esposa Rita Apolonia Jiménez. Declara fue casado en primeras nupcias con María Díaz Parraga con quien procreó a María Candelaria y a Gertrudis Pascuala casada con Antonio Nava. Nombra como albacea a su mujer Rita Apolonia. Nombra como herederas universales a sus hijas.