El Licenciado José Miguel Pérez de Aguerra, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la Doctrina de Naolinco y Mayordomo de la Archicofradía del Señor Sacramentado de su parroquia, otorga poder general a don Manuel de Arcos, vecino de este pueblo de Jalapa, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
El Licenciado don José Miguel Pérez de Aguerra, Cura del pueblo y doctrina de Naolinco, y don Miguel José Venegas, vecino de la Ciudad de la Puebla, dijeron que el primero había arrendado al segundo un rancho llamado Santa Cruz, con todos sus ganados y aperos, por tiempo de 5 años, arrendamiento del que otorgan renuncian a dicho arrendamiento.
Doña Catarina García, natural del pueblo de Naolinco, vecina de Jalapa, hija legítima de los difuntos don Diego García y de doña Catarina Pérez, otorga su testamento donde declara dejarle una casa chica a su hija doña Petronila Blanco García, manda se libere a su esclavo José Antonio de la Cruz; fue casada con don Juan Martín Blanco con quien tuvo 9 hijos, nombra como albaceas a don José Miguel Pérez de Aguerra, Cura propio de Naolinco, a don Gaspar de Olavarrieta y a don Antonio del Camino y Velasco de esta vecindad, nombra herederos a sus hijos y por su muerte a sus nietos y bisnietos.
El Licenciado don José Miguel Pérez de Aguerra, Clérigo Presbítero Cura Beneficiado por Su Majestad, Vicario y Juez Eclesiástico del pueblo de Naolinco y su doctrina, hijo legítimo de don Juan Antonio Pérez de Aguerra y de doña Nicolasa López, difuntos, natural de la Ciudad de Puebla, otorga poder para testar al Licenciado don Bartolomé Martínez de Mora, a quien también nombra como albacea testamentario fideicomisario. Nombra como heredera universal a su hermana doña Bárbara Pérez de Aguerra, doncella, vecina de la Ciudad de la Puebla.
Don Lucas Rosete, vecino del pueblo de Jalapa, se obliga a tener, en calidad de depósito irregular, por el periodo de 2 años, la cantidad de 1, 000 pesos de oro común, los cuales ha recibido y pagará al señor Cura José Miguel Pérez de Aguerra.
Doña Catarina García, viuda de don Juan Martín Blanco, su albacea testamentaria, tutora, curadora y tenedora de sus menores hijos y bienes de estos, otorga poder general al Señor Licenciado don José Miguel Pérez de Aguerra, Cura Beneficiado por Su Majestad de la doctrina de San Mateo Naolinco, para que en nombre de la otorgante cobre todas las cantidades de reales o pesos que a la otorgante le deban. Y si en razón de dichas cobranzas se formara contienda de juicio, lo controvierta y siga.
El Licenciado José Miguel Pérez de Aguerra, Cura de la doctrina de Naolinco, Vicario y Juez Eclesiástico, otorga poder especial a don José de Arteaga, vecino de la Ciudad de México, para que acepte la escritura de arrendamiento del ingenio San Miguel Almolonga, con las mismas condiciones con que lo arrendó el señor Mariscal Manuel de Acosta en la Ciudad de México.
Doña María Blanco, mujer de don Gervasio Domínguez, doña Juana de Jesús Blanco García, mujer de José Joaquín de Acosta, doña Antonia Quiteria Blanco García, mujer de don José Antonio del Castillo, doña Antonia Josefa Blanco, viuda de Francisco de Aguilar, doña Petronila Blanco García, doncella, todas hijas legítimas de los difuntos don Juan Martín Blanco y de doña Catarina García, otorgan poder especial al Licenciado José de Acosta, Presbítero y a don Joaquín Cardeña, vecinos de Jalapa, para que concluyan el cargo de albaceas que en ella les dejó conferido don José Miguel Pérez de Aguerra, Cura propio del pueblo de Naolinco, don Gaspar de Olavarrieta y don Antonio del Camino y Velasco, y para la partición de los bienes que resulten a favor de los herederos.
Doña Catarina García, viuda de don Juan Martín Blanco, española y vecina del pueblo de Jalapa, con poder para testar otorgado a favor del Bachiller José Miguel Pérez de Aguerra, junto con su yerno don José de Acosta y sus hijas Juana de Jesús y Petronila Blanco García, informa que por vía de codicilio, revoca el haber otorgado a Petronila Blanco García, una casita chica baja, ésto por haberle comprado otra casa por la cantidad de 1, 000 pesos, así como la cláusula donde mandó se diera libertad por 100 pesos a su esclavo José Antonio, marido de María Olaya, por lo que ahora dice que se le de la libertad a dicho esclavo pero sin que se de nada a cambio.
El Licenciado don José Miguel Pérez de Aguerra, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del pueblo de Naolinco, y residente en el pueblo de Jalapa, otorga a don Miguel José Venegas, vecino de la ciudad de la Puebla de Los Ángeles, en arrendamiento las tierras de Santa Cruz, por la cantidad de 325 pesos anuales, durante 5 años, los que pagará por tercios cada 4 meses, 100 pesos a doña Javiera Pérez de Aguerra, hermana de dicho Cura, para manutención de 2 niñas y un niño, y el resto para 50 misas rezadas a favor de las Ánimas Benditas.