Don Carlos José Garzón, Síndico del Convento de San Francisco, del pueblo de Jalapa, vende a don Ignacio de Guevara, vecino de este pueblo, una casa con solar de 35 ½ varas de frente y 95 varas de fondo, linda al oriente con la Calle del Ganado y casa de las Ánimas que les dejó Juan Rangel, al norte con solar de Juan Montero, al poniente con solar del Capitán Manuel de Olmedo y al sur con casa y solar de los herederos de Juan de Rivera, al precio de 555 pesos de oro común.
Doña Mariana Josefa Viveros, viuda y albacea testamentaria de don Miguel Ponce de León, quien fue albacea de don Alonso González, vecino que fue de este pueblo de Jalapa, y como tal albacea de su esposo y heredera de su abuelo otorga que vende a José Vanegas una casa que hace frente por el oriente con tierras de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción, por donde tienes el solar 27 varas y media, por el norte con una casa chica que era de dicho difunto y tierras de doña María Vázquez, por el poniente con solar de Ignacio de Guevara, y por el sur con solar de Tomás de Campo y de los Ramírez, calle que va para los ingenios en medio, y tiene de fondo 38 varas. La vende en 388 pesos.
Don Juan Gómez de Estrada, don Ignacio de Guevara y don Manuel Eugenio de Acosta, vecinos de Jalapa, junto con don Juan José de Acosta, don Antonio Gaspar de Acosta y don José Mariano de Acosta, vecinos de Naolinco, otorgan poder a don Nicolás Domínguez Muñiz, de la misma vecindad, para que se obligue y los obligue como sus fiadores, de la cantidad por la que se les hicieren las pujas y posturas de los diezmos del Ramo de Naolinco, expidiendo las escrituras necesarias, en las que se señalen los plazos, calidades y condiciones a favor de la iglesia catedral y de la masa común, por lo que se le da éste con libre y general administración y con facultad de sustituir.
Don Nicolás Mariano Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, otorga que debe y se obliga a pagar a la Masa General de la Iglesia Catedral de la Puebla de los Ángeles, señores Comisarios de su cofre o a quien en su derecho fuere, la cantidad de 6, 495 pesos en que le vendieron y remataron los diezmos de semillas, ganados y mestas, de los Partidos de Naolinco, Tlacolula y Misantla, por el tiempo de 3 años que comenzarán a contarse desde 1782 hasta 1784, a razón de 2, 165 pesos anuales, cuyos pagos hará en 3 plazos, señalando como fiadores a don Juan Gómez de Estrada, a don Ignacio de Guevara, a don Manuel Eugenio de Acosta, a don Juan José de Acosta, a don Antonio Gaspar de Acosta y a don José Mariano de Acosta.
Doña Josefa Nicolasa de Acosta, hija legítima de los difuntos don Manuel de Acosta y de doña Pascuala Díaz de Acosta, vecinos que fueron del pueblo de Naolinco de esta jurisdicción, de donde es natural y vecina de este pueblo de Jalapa de la feria, otorga su testamento donde declara fue casada con el difunto Capitán Nicolás de Guevara, con quien tuvo 4 hijos; nombra como albacea a su hijo don Ignacio de Guevara, y como sus herederos a sus hijos y nietos.
Don Ignacio de Guevara, don Manuel Eugenio de Acosta, vecinos de Jalapa, don Juan José de Acosta, don Antonio Gaspar de Acosta, don Miguel Pérez y don José Antonio de Acosta, vecinos de Naolinco y residentes en el pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Nicolás Domínguez, vecino de Naolinco, para que obligue a los otorgantes como principales deudores en el remate del arrendamiento de los diezmos caseros del partido de Naolinco, por lo cual se constituyen en principales pagadores a favor de la iglesia catedral de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, por la cantidad en que se celebre dicho remate.
José Vanegas, vecino del pueblo de Jalapa, vende a la Cofradía de la Concepción de esta parroquia, a través de don Matías de la Mora Castañeda, Mayordomo de la misma, 150 pesos de principal a censo redimible, por el termino de 7 años, pagando réditos de 5% anuales; el principal lo carga sobre una casa que tiene en este pueblo, la cual mide 26 varas y media de frente y 38 varas de fondo, linda al oriente con la calle que sale a los ingenios y tierras de dicha Cofradía, al norte con una casa chica que fue de don Alonso González y tierras de doña María Vázquez, al poniente con solar de Ignacio de Guevara y al sur con solar de don Tomás de Campo y de los Ramírez.
Don Nicolás Mariano Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, otorga que se obliga a dar y pagar a la Masa General de la Santa Iglesia Catedral de la Puebla, Señores Comisarios de su Cofre, 6, 495 pesos en que se remataron los diezmos de semillas, ganados y mestas y el conmutado de maíz de los naturales de los partidos de Naolinco, Tlacolula y Misantla por tiempo de tres años. Y otorga que obliga a don Juan Gómez de Estrada, don Ignacio de Guevara, don Manuel Eugenio de Acosta, vecinos de Jalapa, y a don José Mariano de Acosta, vecino de Naolinco, como sus fiadores.
Don Francisco González, vecino de Jalapa, en nombre del difunto don Ignacio de Guevara, vende a don Juan Contreras una casa rematada, ubicada en la calle Real de Jalapa con la que hace frente al sur, al Oriente linda con casa del Capitán José de Arias y Torija, con cuyo solar linda por el norte; y por el poniente con casa de las Soleres, callejón en medio. La cual tiene cargados sobre sí 200 pesos a favor de doña María Nicolasa de Torquemada, 200 pesos a favor de la Hermandad o Cofradía del Santo Excelentísimo o Señor de la Humildad y Paciencia, 100 a favor de la misma Cofradía, y 250 a censo redimible pertenecientes al Convento de Nuestro Padre el Señor San Francisco de este pueblo. La vende por precio de 1, 500 pesos; 750 de ellos a censos.
Doña María Josefa Ladrón de Guevara, doncella de 25 años, vecina de este pueblo, otorga que vende a don José Manuel de Alba, vecino de este pueblo, una casa de paredes de cal y canto, techada de madera y tejas, con 2 patios, uno tiene 22 ½ varas de fondo, y el segundo 17 ½ varas de fondo y 7 ½ de ancho, ubicada en el callejón que llaman de Alba, que hace frente con la esquina y casa de don Francisco Javier [Fernández] de Ulloa, por donde tiene 23 ½ varas, al sur linda con calle del Beaterio y del otro lado esquina y casa chica de don Mariano Campo, al oriente linda con casa de la vendedora y al norte con casa de su hermana doña María Ignacia Ladrón, al precio de 1,400 pesos que ha recibido la otorgante en dinero de contado. Señaló el otorgante que dicha propiedad le cupo como herencia de su padre don Ignacio de Guevara.