Doña María Teodora de la Encarnación de Castro, doncella mayor de 25 años, criada en la casa de don Diego de Castro y Gamboa y de doña Teresa Fernández de Espinosa, difuntos, vecina de este pueblo de Jalapa, dijo que dichos difuntos le dieron un legado de 500 pesos, los cuales doña Teresa se obligó a pagarlos cuando la otorgante tomase estado o cumpliera los 25 años y los cargó sobre una casa en la Nueva Veracruz, por lo que otorga poder especial a don Pedro Antonio Cosío, vecino de la Nueva Veracruz, para que comparezca ante las reales justicias de la Nueva Veracruz, donde pida y se mande al poseedor de la citada casa le pague los 500 pesos con sus réditos corridos.
Doña Mariana Antonia Domínguez, mujer legítima de don Cristóbal Francisco García, vecina del pueblo de Jalapa, ha recibido de don Manuel de Olmedo, por orden de don Pedro Antonio Cosío, albacea del difunto don Juan Antonio de Saldaña, la cantidad de 200 pesos, los cuales están dedicados para que con sus réditos se canten misas en la capilla del hospital de este pueblo por el alma de dicho difunto, obligándose a pagar 5 % de réditos anuales y para la seguridad de dicha deuda, hipoteca una casa de paredes de madera y tejas, ubicada en este pueblo, la cual mide 15 y media varas de frente y 14 y media varas de fondo, linda al oriente con la Calle de San José, al norte con casas de don Antonio Amason, al poniente con casa de Ignacio de Quirós y al sur con el Callejón de Diego de Vargas.
Don Luis de Vargas, Diputado de España, junto con don Celedonio Pérez, vecino de España, otorgan poder especial a don Pedro Antonio Cosío, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, para que comparezca por la testamentaria de don Tomás de Apodaca, dueño del navío nombrado “Nuestra Señora del Rosario”.
Don Juan José del Corral, del Comercio de España y residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Andrés Gil de la Torre, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que en su nombre, pida en matrimonio a doña Ana María de Cosío, hija legítima de don Pedro Antonio Cosío y de doña Ana Dominga de Cosío, vecinos de la citada ciudad, haciendo los arreglos necesarios.
Doña Josefa Mariana Velad, mujer del Capitán Gaspar de Olavarrieta, otorga poder especial a don Pedro Antonio Cosío, vecino de la Nueva Veracruz, para que cobre de los bienes del difunto don Patricio de Florencia, sus albaceas o herederos, la cantidad de 2, 000 pesos de oro común que se obligó a pagar en virtud de escritura de plazo cumplido.
Don Pedro Antonio Cosío, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, de donde es Regidor Perpetuo de su Ayuntamiento y residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder general a su tío don Juan Domingo de Cosío, vecino de la misma ciudad, para que pida, demande, reciba y cobre a cualquier persona, todas las cantidades que le deban, también para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Don Luis de Vargas y don Celedonio Pérez, Diputados del Real Tribunal y Consulado de Cádiz, en España, de donde son vecinos, otorgan poder general a don Pedro Antonio Cosío, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz, para que pueda entender y ejercer el cargo de representante en todas las causas correspondientes y pertenecientes al dicho Real Consulado.
Don Fernando Bustillos, Caballero de la Orden de Calatrava, Comisario Ordenador de los Reales Ejércitos y Superintendente General de Hospitales de la Ciudad de Veracruz, de donde es vecino y residente en este pueblo de Jalapa de la feria; hijo legítimo del difunto don Lucas Bustillos Varas y de doña Manuela García, natural de Villa de Llanes, obispado de Oviedo, principado de Asturias, otorga su testamento donde declara se casó por primera vez con doña Luisa Sáenz Rico, con la que tuvo 5 hijos; se casó por segunda vez con doña Isabel María de la Rocha, con la que tuvo 6 hijos; nombra por sus albaceas a su esposa Isabel, a don Pedro Antonio Cosío y a don Pedro de Zavala, vecinos de la Nueva Veracruz y como sus herederos nombra a sus hijos. Tiene entre sus bienes la casa en la que vive en la ciudad de Veracruz, junto a la playa y a los almacenes reales de Marina, más otras dos casitas de cal y piedra, entre otros bienes.
Don Sebastián Lasquetti y don Julián Ocalaghan, vecinos de España y residentes en el pueblo de Jalapa, otorgan poder general a don Pedro Antonio Cosío, vecino de la Nueva Veracruz, para que los defienda y demande en sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don José de Villanueva Pico, Capitán Maestre y sobrecargo del navío San José alias “La Guipuscua”, propio de la Real Compañía de San Fernando de Sevilla, uno de los que componen la presente flota a cargo del Señor Jefe de Escuadra don Joaquín de Villena, otorga poder a don Pedro Antonio Cosío, vecino de la Nueva Veracruz, para que en su nombre, como tal maestre de dicho navío, entregue los papeles de carga que se ofrecieren y use todas las facultades que le corresponden al otorgante como tal maestre durante su ausencia.