Doña María Nicolasa de Torquemada, viuda de don Agustín Suárez, hija legítima de los difuntos don Joaquín Ildefonso de Torquemada y de doña María de la Rosa y Thormes, vecinos que fueron de este pueblo de donde ella es natural y vecina, otorga poder a sus hijos el Doctor José Suárez, a don Miguel Suárez, Presbítero, y a don Carlos Suárez, Presbítero, para que ordenen su testamento, en donde declara tuvo 7 hijos, nombra por sus albaceas y herederos a sus dichos hijos.
El Bachiller Miguel Suárez, Clérigo, Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla y vecino de este pueblo de Jalapa, carga 400 pesos a censo redimible que recibió del Capitán Alonso de Alba y Ramos, sobre una casa de madera y tejas que posee en este pueblo, ubicada en el callejón que entra de esta Calle Real (ilegible) nueva, linda al poniente con un callejón y casas de Manuel Valdéz y María Vázquez, al norte con la calle antes citada, al oriente con casas de María Nicolasa Torquemada y al sur con casas de María de Acosta, la que excede en más de 600 pesos de valor, obligándose a reconocer réditos de 20 pesos anuales a favor de su hermano, el Bachiller Carlos Suárez.
Andrés Fragas, soltero, natural de Siles en el Reino de Galicia y residente en el pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Rosendo de Fragas y Antonia Martínez, realiza testamento, en el cual nombra como albacea al Licenciado Carlos Suárez, Teniente de Cura en este pueblo.
Don José Antonio de la Peña, de esta vecindad y comercio, como Mayordomo de la Cofradía de las Ánimas de esta parroquia, ha recibido de don Mateo Badillo por orden de don Francisco Maniau y Torquemada y a cuenta de don Francisco Maniau y Ortega, uno de los albaceas de su padre político don Joaquín Ildefonso de Torquemada, 500 pesos de principal con sus réditos pertenecientes a dicha cofradía, por lo que cancela la escritura que concedieron el otorgante y el Presbítero don Carlos Suárez, ambos albaceas de dicho don Joaquín.\t
Don José Ortiz de Zárate, artista platero, vecino de esta Villa de Xalapa, otorga que ha recibido de don Francisco Javier López, como apoderado de doña Paula Barradas Meléndez, Mayordoma de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen en esta Parroquia, la cantidad de 150 pesos de oro común, cuya cantidad es la misma que redimió don José Millet y que reconocía la casa que fue de don Mauricio José Serrano, cuya cantidad se obliga a tener en su poder en depósito irregular por tiempo de 5 años obligándose a contribuir con los réditos de 5 %, y como seguro de la duda hipoteca una casa ubicada en la calle de la Caridad haciendo frente con ella y la casa del Presbítero Carlos Suárez, al oriente linda con casa de don Juan de Bárcena al norte con solar de y casa de los herederos de don Bernardo Cardel y al poniente con casa de Rosa Borja.
El Capitán don José de Arias [y Torija], labrador y vecino de esta Villa, ha recibido de don Francisco de Castro Pérez y del Presbítero don José Alejandro de Campo, el primero Hermano Mayor y el segundo Padre de Obediencia de la Santa Escuela de Cristo de esta Villa, como patronos de la obra pía que fundó el Presbítero don Carlos Suárez por orden del Señor Conde de Reparaz don Juan Bautista Ustáriz, la cantidad de 6 000 pesos en calidad de depósito irregular por espacio de 5 años con causa de réditos anuales del 5 %, destinados para la manutención de las beatas del Beaterio de esta Villa, como seguro de la deuda hipoteca una casa ubicada en la primera cuadra de la calle que de la plaza mayor de esta Villa sale para el Camino Real de Veracruz, cuya casa tiene sobre si 2 600 pesos de varios principales píos.
El Licenciado don Carlos Suárez, Clérigo Presbítero, Domiciliario del Obispado de Puebla y vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Antonio Vázquez Ruiz, residente en la Ciudad de México, para que pida, demande, reciba y cobre a cualquier persona o comunidades y cajas reales de difuntos, todas las cantidades por cédulas, vales, libranzas u otros derechos.
El Licenciado Carlos Suárez, Presbítero y vecino del pueblo de Jalapa, albacea del difunto Joaquín Felipe Sarmiento, declara que la viuda de éste, la difunta doña Juana Cecilia Meléndez, vendió a don Pedro Miguel Santa Ana Cagigas, alías Cagigas, una casa de paredes y teja, ubicado en el mismo pueblo, con un solar de 26 varas de frente y 60 varas de fondo, el cual linda al oriente con la calle que baja de molino y solar de María de los Dolores Rodríguez, al sur con casa de don Francisco Maniau y Ortega, al poniente con una calle sesgada que sube a la Ciénega, para salir a las gradas del Convento de San Francisco y al norte con solar de Juan Romero, pero sin las escrituras correspondientes al citado Pedro, por lo que hace la presente declaración para que tenga validez y sirva como tal.
Don Pedro José Durán, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Isidro José Durán y de doña Josefa Antonia Resgado y Fernández, natural de la ciudad de Sevilla en Triana, declara es casado con doña Juana Urbina Díaz Mier con quien procreó a María Durán, José Miguel y Antonia Bárbara. Nombra como sus albaceas testamentarios a dicha doña Juana, a los licenciados don Carlos y don Miguel Suárez, clérigos presbíteros, y a don Gaspar de Olavarrieta, todos vecinos de este pueblo. Nombra como sus universales herederos a sus hijos, además nombra por tutora y tenedora de sus hijos a su mujer y a don Gaspar de Olavarrieta.
El doctor don Luis de Mendizábal y Zubialdea, actual cura interino y juez eclesiástico de esta iglesia parroquial, otorga que ha recibido del licenciado don Ramón Ruiz, de esta vecindad, albacea de la difunta doña Gertrudis Noriega de Zárate y Sandria, la cantidad de 402 pesos, los 120 de ellos de principal y los 282 restantes de premios que ha devengado desde 1780. Y cuyo principal es el mismo de que doña Petrona Nolasco de Zárate y Sandria otorgó escritura de obligación el 28 de julio de 1763, en unión de otro capital de 300 pesos pertenecientes al aceite de la lámpara de la iglesia de este hospital; y cuyos 120 pesos que percibió la Zárate del licenciado don Carlos Suárez, teniente de cura que era de esta iglesia, perteneciente a la dotación de la misa de gallo en la misma parroquia, le da por cancelada la escritura, y declara exonerada a la testamentaría de Noriega y por libre de la afección a la que estaba su casa ubicada en la calle de la Raqueta, que hipotecó expresamente la Zárate, y recayó por fin en la Noriega, su hija que la poseyó con otras hasta su fallecimiento.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO NACIONAL