El Cabildo y República de los naturales del pueblo y cabecera de Tlacolula, representados por el Gobernador don Juan Jiménez; don Victorino de la Cruz, don Ambrosio Hernández y don Antonio Ortiz, como alcaldes; y don Francisco Sánchez y don Miguel Gabriel, regidores; otorgan poder especial a don Pedro de Senande, vecino en este pueblo, y a don Manuel Caro del Castillo, de la Real Audiencia de México, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles, criminales o eclesiásticos.
Don Manuel de Boza, vecino del pueblo de Jalapa y albacea de don Gregorio Fernández Mantilla, otorga poder general a don Manuel Caro del Castillo, Procurador del Número de la Real Audiencia de esta Nueva España, para que se encargue de todos los pleitos de dicho difunto, así como para recibir, pedir y cobrar a cualquier persona, todas las cantidades de dinero que le deban.
Don Manuel de Boza, vecino de este pueblo de Jalapa, como albacea y tenedor de personas y bienes de los menores hijos de su amo don Gregorio Fernández Mantilla, otorga poder en primer lugar a don Manuel Caro del Castillo, Procurador del Número de la Real Audiencia de esta Nueva España, y en segundo a don Mariano de Alfaro, Procurador de dicha Real Audiencia, para que en su nombre se presenten en dicha Real Audiencia y pidan traslado de los autos, presenten las cuentas de albaceazgo y aleguen a su derecho lo que convenga.
Marcos Salazar, Gobernador, Cayetano de Luna, Alcalde de Primer voto, Martín de la Cruz, Marcos Felipe, Diego Sánchez, José Durán y demás Oficiales de gobierno del pueblo de Nuestra Señora de la Concepción Tlacolula, otorgan poder general a Manuel Caro del Castillo, Procurador del Número de la Real Audiencia, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don Francisco de Rivero, Teniente de Granaderos del Regimiento de Infantería Española de la Ciudad de México y Diputado del Reino en la presente feria, otorga poder especial a don Manuel Caro del Castillo, Agente de Negocios de la Real Audiencia de México, junto con Rafael Blanco de Cazal, para que en el lugar y grado que fió dicho Rafael en la Real Contaduría de Tributos a Juan de Barsina, proponga en su lugar a don José Fernández Saavedra, y estando el susodicho libre de la responsabilidad de dicha fianza que tiene otorgada, pueda despacharse en la Alcaldía Mayor que pretende.
Don José Antonio Matamoros, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Manuel Caro del Castillo, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que se encargue de todos los pleitos, causas, civiles y criminales, que tenga con cualquier persona o comunidades.
Don Francisco Gutiérrez Bracho, Juan José Navarrete, Juan García y Gabriel de Ochoa, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Manuel Caro del Castillo, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que mejore la apelación que tiene interpuesta por la sentencia dictada en su contra, por el señor Alcalde Mayor de este pueblo, en la causa seguida por don Juan de Orizaba y Consortes, contra don Juan Antonio de Lagos y Arbide, a quien los otorgantes le prestaron auxilio.
Don Bartolomé Salvo, Teniente de la Compañía Miliciana de Caballos Corazas del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Manuel Caro del Castillo, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, de donde es vecino, para que cobre a don Fernando Butrón y Mojica, la cantidad de 100 pesos.