Don Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, vende a don Francisco Munguía, vecino de dicho pueblo, una esclava mulata blanca, nombrada María Santos, de entre 17 a 18 años, hija de otra esclava negra llamada Dominga, libre de censo, sin asegurarla de vicio ni enfermedad, al precio de 200 pesos.
Doña María Santos, de esta Vecindad, de estado libre, otorga que vende a Fernando Viveros, de esta vecindad, un pedazo de solar eriazo, situado en el Barrio de Cantarranas y Calle de Cagigas, compuesto de 16 y media varas de frente al sur, con dicha calle en medio, y del otro lado solar de José Lino Martínez, y 53 de fondo por una esquina y por la otra 35; por este rumbo linda con solar de Cayetano Quiroz, por la banda del poniente con otro pedazo que la otorgante vendió a Ramón Viveros, y por el oriente con casita y solar de María Terrazas. Lo vende por precio de 44 pesos.
María Santos, viuda de Sebastián Gutiérrez, vecina de Jalapa, declara que compró un pedazo de solar a Mariana del Señor San José de Irala, que mide 40 varas de frente, el cual dispone por declaración testamentaria que se divida en dos partes desiguales entre su hijo Blas Antonio y Mariana Antonia Hernández, viuda de su hijo José Joaquín, con quien tuvo 4 hijos, Albina de los Dolores, María Paula, Albina María y José Damián Gutiérrez; la división será de la siguiente manera: a la viuda e hijos de José Joaquín le corresponden 28 varas y a Blas Antonio las restantes 12 varas.
Mariana del Señor San José Irala, vecina del pueblo de Jalapa, vende a María Santos, de la misma vecindad, viuda de Sebastián Gutiérrez, un pedazo de solar que mide 40 varas de frente y 47 de fondo, que linda al sur con la calle que baja de los Tecajetes, al oriente con solar de las Guzmanas, y al poniente con solares de los indios de este pueblo. La venta la hace en 40 pesos de oro común.
Doña María Magdalena de la Torre, mujer legítima de don Bernardo Cardel, vecina del pueblo de Jalapa y con licencia expresa de su citado esposo, otorga poder especial a Teodoro de Zárate, de la misma vecindad, para que venda una esclava, mulata de nombre María Santos de 40 años de edad, en la cantidad que sea valuada a la persona que convenga.
Doña María Antonia Díaz de Acosta, vecina de este pueblo de Jalapa, viuda y albacea de don Tomás García, vende a don Luis Antonio Ortiz de Zárate, de esta misma vecindad, una esclava nombrada María Santos, mulata prieta de edad de 33 años, por la cantidad de 200 pesos.
Doña María Santos [Terrazas], de esta vecindad, mayor de 25 años, otorga que vende a Rafael Acosta, un pedazo de solar eriazo, ubicado al confín de la Calle que nombran de Alba a la bajada para la Alameda por donde hace su frente con 20 y media varas y 26 y medio de fondo que es al oriente, por donde linda con casa de doña María Cardona, al norte con solar de Cayetano Quiroz y al sur con otro de José Martínez; mismo que compró su madre en 1739 y ahora lo vende en 100 pesos que por él le ha dado y pagado.